jueves, 29 de diciembre de 2011

Karma Police


Sé que lo merezco, pero es mayor la condena de una intención que de un accidente.

Te hablo a ti

En la camilla, entre choques eléctricos escuchaba un tono familiar, muchas veces tocado: era La Cura, y la más conocida de sus melodías... entre choques eléctricos recordé lo que sentí, lo que bloquee, lo que no deseaba recordar.
Te abrí la puerta y entraste aunque estaba clausurado. El cuarto estaba oscuro y en un completo caos, aun así corrí las cosas, te abrí paso y te invité a pasar. Tomaste asiento en calma y ordené el lugar, solo por ti. Porque ya era hora de encender las luces y poner todo en orden. Lo hice sin ayuda, con el esfuerzo que debía y merecía, lo hice sola porque solo por mi culpa quedó así.
Y ahora, te levantas, rompes todo, cierras las cortinas y desordenas lo poco que logré y lo que tanto me costó recomponer, cierras la puerta por fuera y vuelves a clausurar el lugar. Me obligas a construir nuevamente la fortaleza que derribé.

Y ahora, sin metáforas, sin vueltas, sin rodeos te pregunto el por qué
¿Por qué ahora?
¿Por qué no antes?
¿Por qué esperaste que todo fuera tan perfecto para caer a la realidad?
¿Por qué justo cuando quería confiar, quería darme una oportunidad, quería ilusionarme, y lo hice?

Y lograste lo que querías, lástima: no lo viste, pero lo hice. De rabia por caer de nuevo, por no quedarme como siempre debí, por querer confiar, por estar dispuesta a ser como solía ser, a dar todo y mucho más...

Y todos mis porqués se van a la basura, porque no quiero respuestas, no necesito respuestas, quiero y necesito que te vayas, que desaparezcas, porque inconscientemente te aleja y me alejo aunque muera por verte, abrazarte y darte un beso. Pero ya sé como enfrentar eso, y he aprendido a bloquear cada sentimiento sin darme cuenta, es difícil, lo fue más hace unos años, pero después de mucho intentar me rendí. Ahora no pierdo mi tiempo, tú mismo escribiste el final de la historia cuando todavía creía que podríamos darle continuidad.

Es solo miedo, lo sé, un miedo que volvió de donde lo escondí pero siempre estuvo. No hay mejor ejemplo que nosotros para el mal del erizo. Ahora sé que esa estrella que quiso volver a brillar sigue tan apagada como antes y cada noche más oscura que antes. Y ahora sé que es vivir en mundos paralelos, porque no te odio, pero como quisiera hacerlo... porque no te odio y tampoco quisiera odiarte más de lo que te quiero. Y "como todo soñador confundí es desencanto con la verdad".

Time

Regalame un reloj para tener más tiempo
Un reloj de pulcera color cielo
con al menos 30 horas
para dartelas por entero.
Mejor 40 para dormir de 8 a 10
quizá 50 para pasar diez en las calles
Regalame un reloj con el que pueda tener más tiempo
o mejor un control con el cual detenerlo
y así, pasar contigo el día entero.

martes, 27 de diciembre de 2011

lunes, 19 de diciembre de 2011

Mi nombre es Cecilia - Escrito XL part. 7

Mil imágenes congregadas en unas pocas horas interferidas entre sí como cortes en la transmisión. Dos personas, una casa vieja, con patio central, abandonada, corroída - Este es el lugar perfecto -.
Cuarto cerrado, una mesa cuadrada de oscura madera un mapa sobre ella y cinco personas a su alrededor. Ojos tiernos y cálidos, una sonrisa y mucho humo.
Una imagen en negro y solo palabras, una voz muy gruesa con acento extranjero, dos voces suaves, una más firme que otra, el sonido del mar.
- Viniste acompañado
- Por seguridad, y necesitarán ayuda para cargar el camión
+ ¿Están todos los juguetes?
- Todos
- ¿Los gases y líquidos?
- El bisulfato de sodio llega en dos días
+ ¿Por qué?
- En Perú era más urgente el pedido
- No importa, en dos días, misma hora, mismo lugar.

Más imágenes. Un muchacho amarrado a una silla, cubierto de sangre, gritos, llanto
- Dinos dónde están
- ¡No les diré ni una puta palabra!
Manos adoloridas. El alma herida.
Humo, personas corriendo, me sueltan la mano, lo miró, me mira, me sonríe
- Te amo - leo en sus labios, me miraba en retroceso con los ojos cálidos y la sonrisa de niño.

La Casona, antes de todo, sus muros rasgados, la felicidad de pintarla, él, Jaime, Cristina y yo, oberoles manchados, cara, brazos y manos con pintura, risas, chistes y esperanza. La Casona terminada, las camillas, los estantes, los remedios, los guantes.

La sonrisa, la mirada, un "te amo", la despedida.

jueves, 15 de diciembre de 2011

lunes, 12 de diciembre de 2011

Mi nombre es Cecilia - Escrito XL part. 6

Se subió al auto con desconfianza, no en él, sino en su entorno. De piloto un hombre delgado, de cabello corto, liso y muy fino, su rostro se iluminaba por la luz de la calle. La muchacha se subió y partió, solo se detuvo cuando llegó al frente de una casona vieja del sector sur de la capital, luego de muchas vueltas y giros innecesarios con los pasajeros todo el viaje en silencio.

9.38 pm frente a la casona: 
- Llamé a tu mamá - me dijo con su voz amable
- ¿Qué le dijiste?-  le contesté con la mirada fija en un foco frente a mi 
- Que estabas detenida, que me llamaste porque ella no contestaba y que la llamarías a penas te dejaran libre
- ¿Te creyó? 
- Si - luego de esta última respuesta un silencio predominó en el vehículo, luego una nueva pregunta - ¿Cómo te sientes?
- He estado peor - luego de unos segundo bajé la mirada, mi blusa estaba manchada de sangre. Volví la vista al frente y sin pestañear no sé si porque tenía la mirada perdida en un punto fijo o porque la hinchazón no me dejaba interrumpí el silencio- Me llamaron Martina.

La vista de la joven seguía perdida, ella y su acompañante seguían inmóviles cuando la figura de una mujer se acerca al espacio entre ambos asientos saliendo de la penumbra.Volvió a hablar

- Mencionaron una base en Concón, una en Arica, me llamaron Martina y eso fue todo lo que dijeron durante dos horas.
- Esto es malo - habló por fin "la calladita"
- Lo sé - le contestó mientras abría la puerta del auto y se bajaban los tres ocupantes
.

Cuatro toques a la roñosa puerta en la oscura calle, código común. Nos abrió al rato "la señora". Entramos y lo primero que hice fue tomar mi celular y llamar a casa. La preocupación evidente de mi mamá me cala los huesos hasta el día de hoy, sus muchas preguntas fueron contestadas con lo que a una protectora madre le gustaría escuchar.
- Estoy en la casona, estamos atendiendo a los heridos de hoy, me quedaré aquí y mañana, cuando salga de la u, me voy directo a la casa.
- Bueno hija, con que estés bien... hace rato ya haces lo que quieres así que mucho no vale mi opinión - decía entre reproche y risas
- Perdona mamita, dile a todos que estoy bien ¿ya?, te amo.
- Y yo a ti, cuídate mucho- luego de eso cortó

Ahí recién saludé como corresponde a la señora fui directo a la sala de atenciones, me acosté en la camilla y me revisó. Esa mujer cómo siempre hizo milagros, deshinchó y volvió a su tono natural mis ojos, curó mi labio y atenuó los hematomas, me vendó para sanar la fractura de costillar y aplicó cera de vela en mi dedo fracturado. Eran las 12 y me dejó recostada en la camilla para ver cómo iban el resto de los heridos, al menos hoy no había llegado ningún caso grave. Miraba el techo de esa fría pero acogedora casa, sus ladrillos de adobe habían sobrevivido tantos años en pie y tantas historias dentro de él, recuerdo cuando la restauramos, como yo misma pinté esa habitación de ese tono damasco, recuerdo esos primeros días de tempestad y esperanza. Miraba el techo medio descascarado, ideaba mil soluciones, estaba consternada pero mi labor es guardar la calma y pensar en frío, en eso entra Javier

- ¿Cómo estas?
- Mejor, ya no duele - contesté mirando el techo. Esa noche estuvo llena de silencios
- ¿Salió muy afectada Camila? - pregunté mientras giraba la cabeza para verlo a la cara
- Bastante
- Viste, esto es demasiado para ella. No soportaría la preparación si no pudo soportar una sola marcha.
- Es fuerte, estaba impactada, la sabremos entrenar - parecía encaprichado con que fuera parte de esto
- Estas loco, harás que la maten y que nos maten a todos - contesté, cansada de decirle y probarle los riesgos que se correrían - No tiene la fuerza ni el coraje para estar entre nosotros.
- Aprenderá a tenerlo
- El coraje y la firmeza no se hace, con ello se nace- Mi voz se hacía cada vez más pesada, no soportaría que Javier, por su necedad arriesgará todo - ¡ Es solo una niña!
- A caso no te acuerdas que edad tenías cuando comenzamos - Contestó como un cuchillo, no hacía falta respuesta, ambos sabíamos cuándo y cómo nos involucramos.
- Es diferente... - contesté mientras giraba la cabeza lejos de él
Un nuevo silencio incómodo
- Está bien, llamaré a reunión por todo lo de hoy - Decía mientras me ofrecía un vaso de agua - Descansa, nos vemos en seis horas más.
Eso fue lo último que oí esa noche, me dormí mientras tomaba lo que Javier me daba, que por sus efectos, no era solo agua y los ojos se me cerraron con su rostro en frente.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Gracias por esas tonteras que me han alegrado estos días, por darme algo de importancia en esos mensajes de la nada y los de hoy, siento que te dejé plantado pero llegue tarde xd Gracias por los "te quiero" que toman cada día más valor. Yo también te quiero, pero tú más... algo así era no? jajaja

sábado, 10 de diciembre de 2011

Escrito XLVIII

Un día comenzaron a caer granizos en las flores del desierto y los oasis se secaron por voluntad propia. Espejismos llenaban de nubes la mente traviesa de los desconfiados dejando heridas en las aguas puras de entre la arena. Aún recuerdo el día en que los pétalos florecían en señal de gratitud y cómo más tarde los envolvía el frío del abandono y la incredulidad. Los pétalos se secaron con lo quemante de la nieve, el desierto se hizo más seco con los años y el oasis seguía ahí, tan quieto como antes esperando que lo perdonasen por no ser arena.

Escrito XLVII - El Crimen perfecto

He visto capítulos pasados de un libro al que debí prestar atención, pero fue inevitable la somnolencia de una historia predecible y llena de tropiezos. Retrocedí paginas para completar la historia y aclarar mi mente, cuando prometí leer tales hojas de corrido y nunca mirar hacia atrás.
He visto caer los muros de una cárcel inquebrantable y cómo en un pasado logró barrer los deseos de libertad por prisión, por seguridad y previsión. Entre tantos cuentos han entrado inocentes y culpables por un juicio rápido y falto de pruebas. Y los muros cayeron por un viento oscilante que iba y venía sin darnos cuenta que oxidaba cerraduras y corroía las paredes firmes que una vez un hombre construyó.
Me he visto en cuentos, ahogada en mares profundos, salados y sin vida; tan hondos, deprimentes y tormentosos, tan negros: mar muerto.Oleadas que yo misma provoqué.

Las historias han contado silencios y secretos de paraísos perdidos y olvidados, dejados a la deriva del mar muerto que ha rodeado de a poco la cárcel herida. Corroída y derrumbada ha entrado un intruso con intensiones ocultas, un ave ligera de hermosas causas y una brisa ha envuelto de palabras los muros destrozándolos, y han caído para lo que creían nunca más levantarse.
 Pero el pañuelo a girado en la rotonda de costumbre mostrando lo más escondidos de los hombres: el razonamiento de las ideas que perduran, provocan e impulsan las quimeras prohibidas por el consiente del ying y el yang y escoltando las contradicciones al orgullo.

Y en esa parte de la historia los muros se han vuelto a levantar, los jueces han decidido volver a enjuicias y harán con tanta culpa como siempre y sin culpa alguna que los ríos crezcan llevando las aguas al mar donde coinciden porqué todos han nacido de la misma lluvia.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Escrito XLVI - De mi

Hay día en que simplemente te sientes muy pequeño
las oleadas a tu alrededor no son más que espuma sonora
los ojos vigilantes te toman de vez en cuando
y no estas.
Burbujas de espuma solas y unidas entre si
tú con tu aire lleno de sales.
Hay días en que simplemente estas feliz
y el sol te sonríe entre las nubes
y tu aire se llena 
hasta en que llega el momento
ese momento en que te retiras sin moverte
Hay días en que simplemente no estas
y no te encuentran 
y no te encuentras
momentos en que no sientes ni tu respiración 
y tu vida parece muerta
Hay días en que simplemente el dolor marca tus piernas
y hay días, casi todos los días
en que soy todo lo anterior.
Y sin saberlo sigues
sin saber por qué sigues
por cobardía o valentía 
porque hay miles que sufren más que tú
porque lo tuyo no es sufrimiento
Hay días en que simplemente no soy 
y otros en que creo ser.

- Trato cumplido-

jueves, 8 de diciembre de 2011

Mi nombre es Cecilia - Escrito IL part. 5

Dos horas de golpes (al menos fueron solo golpes) sentía una molestia en las costillas derechas, seguramente una fractura, la nariz me sangraba, apenas podía ver con los ojos hinchados, el labio roto y el dedo indice de la mano izquierda evidentemente roto.


- Entonces, me dices la dirección de la base en Concón y nada de esto ha pasado
- No sé de qué me habla
- Dime cabra de mierda, sé quien eres, sé que hacen y sabemos de su base en Arica y Concón
- En serio que no sé de que me habla, solo quería cuidar a mi amiga
- Tu amiga, de ella no sabía, gracias por traerla
- Ella nunca había estado en estas cosas, reconozco haber participado en la marcha, que traía bombas de pintura pero no creo que merezca tanto golpe - Mi voz se hacía cada vez más débil, parecía pidiendo piedad.


Y así solo después de dos horas me derivaron a un calabozo. Me creyeron, haber aguantado tantos golpes sin decir nada, ninguna jovencita de mi edad lo haría a menos que en realidad no supiera de qué le estaban hablando. Tras los barrotes me preguntaba ¿Cuándo... cómo fue que llegamos a esto? Sentada en el suelo con las rodillas al pecho y firmemente abrazadas recordaba esos días en que todo comenzaba a estallar, era apenas simpatizante, una menor de edad sin derecho a voto (aunque por las circunstancias actuales tampoco lo tenía) pero con una voz muy fuerte, nunca representé nada ni tuve cargo, solo una simple estudiante, simpatizante, participativa y entre un alboroto social tremendo, estudiantes, trabajadores, deudores, todos se alzaban contra lo injustamente establecido. Esos días de hace ya cinco años en donde todo parecía motivador y creías en un futuro mejor, parecía que de milagro, en todo el mundo, los poderes fácticos cederían y por fin haríamos justicia en un mundo falto de ella, pero no fue así. Tras meses en constantes movilizaciones, no solo en Chile sino que en EE.UU, Brasil, Perú, Puerto Rico, México, las nacidas en Grecia, España, Italia, Inglaterra y Francia por la crisis económica europea y muchas nacientes en otros países; ese invierno estalló, dos días posteriores al paro general, donde se paralizó increíblemente todo: no había transporte público, el sistema de salud atendió solo los casos de urgencia, ninguna universidad ni colegio abrió, los bancos tampoco y así Chile entero estuvo en blanco por un día, el actual presidente apareció por sorpresa en cadena nacional con un claro mensaje
"Considerando la situación actual del país me he visto en el obligación, junto con mi gabinete, de extender el plazo de vigencia de nuestro gobierno. La situación es crítica y el país necesita estabilidad para seguir en vías de desarrollo, por ende las elecciones no se realizarán hasta nuevo aviso y declaro estado de sitio para todas las localidades de nuestro amado país. Tranquilos chilenos y chilenas, recobraremos la calma de hace unos años y volverán a transitar tranquilos por las calles, hacia sus escuelas y trabajos y Chile volverá a ser lo que era antes, sin grupos extremistas violentando nuestras vidas." 
Y así hace cuatro años vivimos bajo una dictadura disfrazada de "protección a la democracia".


- Tamara - Interrumpe un policía de aspecto conocido. Levanté la vista sin dejar mi postura.- Te dejarán ir, te creyeron- una noticia alentadora susurraba junto a los barrotes y se fue.
Más tarde otro policía abre la celda - Estas libre - es todo lo que dice mientras me conduce a la salida, a metros de la puerta sale la oficial de fríos ojos negros - Ni una sola palabra- dice y se retira a las penumbras de una oficina.


Por fin un pie fuera de esa horrenda comisaría. Nos detuvieron cerca de las dos de la tarde ya eran las  ocho de la noche. Miro a ambos lados de la acera, en la esquina un auto conocido: era él.

Escrito XLV - 12 Meses

Juveniles pasiones de Enero
Febrero de flores y colores
Verano hermoso
hasta un quiebre evitable.
Marzo de novedades
tiempos, personas, ocupaciones.
El olvido de los errores.
Las andanzas de los Abriles
llenos de hojas secas
los suelos desiertos
y esas travesuras, aventuranzas
del clima agradable.
Solitarios Mayos con planes rebeldes.
Junio de realidades
confusiones y olvidos
errores no tan errados
Lastimosos Julios.
Fríos Agostos de juegos infantiles
y emociones al viento.
Septiembre de recuerdos
con esperas y búsquedas
de encuentros en Octubre.
Sueños y esperanzas,
recuerdos e ilusiones,
aparecen palabras de Agosto
con permisos de una noche fría de Noviembre
Diciembre soñado
con las flores, los colores,
los amaneceres y las estrellas
del Enero pasado.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Escrito XLIV

Querida ausencia.
La lejanía de las solitarias noches de verano
a los pies de la ventana.
Ver el cielo tan azul
y preguntarse que estará del otro lado.
Los ires y venires de viajes infinitos
por los tranquilos e inquietos vientos,
sonoros y callados estallidos de la mente
en las noches de cielos azules 
e infinitas soledades.
Habladurías autistas de mariposas
molestas, contentas,
amantes y odiantes
de ridiculeces y absurdos
con que se llenan en las noches azules
y de infinitas soledades.



lunes, 5 de diciembre de 2011

Mi nombre es Cecilia - Escrito IL part.4

Fuera de la micro nos esperaban cuatro pacos, también de fuerzas especiales, tomaron a la Cami por los brazos y con su cara llena de angustia la entraron a la comisaría. Hicieron lo mismo conmigo y la micro se fue. Todo dentro era, al parecer, normal, nos llevaron por la fuerza por un largo pasillo hasta que entramos a una sala, en frente otra de igual tipo, ambas cerradas, con una sola ventana muy oscura, parecía con algún grado de polarizado. Mientras caminaba por el pasillo vi la primera sala, la puerta estaba entreabierta y pude ver una hilera de hombres amedrentados, entre ellos los capucha, el abuelo, el fotógrafo y el estudiante.
Entramos y era evidente lo que se nos venía, solo una pregunta venía a mi: Por qué la Cami.
Era una sala asfixiante, húmeda y helada, habían unas cinco mujeres además de nosotras, entre ellas María Esperanza y la escolar Josefa. Una oficial estaba dentro, nos dejaron allí y los perros que nos llevaban se fueron... Ahí empezó 
- Señoritas, gusto en conocerlas - decía con ironía y una risa burlona - estoy aquí para conocerlas un poco más, comencemos... a algunas ya les sé sus nombres así que identifíquense para confirmar - Se volteó mientras desabrochaba los botones de sus mangas y las arremangaba a la altura de los codos- Comencemos.
- Ana Martínez
- Claudia Ortiz
- Josefa Mellado
- Javiera Inostrosa
- Luisa Vidal
- María Esperanza Fernandez
- Camila Cornejos
- Tamara Correa
En ese orden estábamos de costado a costado en la sala, conmigo más cerca de la puerta cerrada con pestillo.
- Ok! estamos muy bien- decía revisando unos papeles que habían en un escritorio viejo y sucio detrás de ella al fondo de la sala - bueno, ahora a revisarlas, desvistanse.
Cuando dijo eso las presentes quedaron atónitas y por unos segundo no reaccionaron, quizá pensaron que era broma, una de muy mal gusto, que podrían evadirlo, o qué se yo. Las despertó un grito
- ¡Ya pues! vayanse quitando la ropa
La Cami, temblorosa se atrevió a preguntar murmurando : y si no lo hacemos... tuvo por respuesta una cachetada tan fuerte como para que me asustara el ruido
Allí comenzaron a quitarse las blusas y poleras. Mi amiga tomaba la suya cuando con el brazo derecho la cubrí haciéndola hacia atrás
 - No lo hagas - le dije mientras veía fijo a la oficial
- Pero...
- Pero la que da las ordenes soy yo, y si digo que lo hagan quiero decir que lo haga - me miró desafiante
- ¡No lo hagan! - grite aún viéndola sin pestañear ni quitar mi mirada de esos fríos ojos negros
Seguía cubriendo a Camila, no dejaría que la humillaran, ni a ella, ni a mi, ni a nadie.
- Ya niñitas, no lo harán - Dijo con voz tranquila - las ha salvado la campana
Llamó al personal para que se las llevara de la sala y así las sacaron, no sé a donde. Quedamos solas, la bestia y yo.
Lo que menos tenía ese espécimen era de mujer, entre gritos y amenazas me toqueteaba tan asquerosamente como cualquier abusador, a empujones y golpes trataba de alejarla pero a pesar de no se una persona débil su fuerza me superó. Era un monstruo. 
La cara me ardía de tantos puñetazos, mi boca sangraba. Me tomó del pelo y con una fuerza sobrenatural me tiró al piso, me golpee la nariz con la baldosa, se agachó, volvió a tomarme del pelo y me hizo la cabeza tan atrás como pudo, sentí que me quebraban el cuello y dijo a mi oído muy despacio - Ahora Martina, háblame de la base en Concón - Ahí, recién ahí me di cuenta de lo mucho que sabían.

martes, 29 de noviembre de 2011

Escrito XLIII - Noche de estrellas y vicios

No he querido adivinar tus emociones, para variar tengo ese frío miedo al error que me recorre el cuerpo, por eso nunca escribiré asumiendote. 
Ese día, tenía la gran esperanza de verte, añoraba tenerte cerca y así fue por suerte, allí me di cuenta lo que cuesta saludar como un amigo a quien ha sido mucho más que eso, pero con las horas el tiempo se nos hizo cómplice y nos favoreció con la noche. Allí después de pequeños vicios que tímido tomaste como si fueras un niño entrando en un mundo nuevo nos recostamos a ver el cielo, las estrellas otra vez nos observaban... constelaciones...
- Si no me equivoco ese Aries, es pequeña, casi ni se nota, solo se ven tres estrellas en forma de L con una más brillante que las otras...
- Igual es imperceptible, bien piola - dijiste completando lo que iba a decir - Verdad que eres Aries Gabriela! - dijiste recordándolo, o más bien haciendo como que lo habías olvidado.
- Si, soy Aries - conteste con una sonrisa
- Sabes... - dijiste de improviso - un día vi la compatibilidad de Aries y Cancer porque...
- Si sé, eres Cancer 
- Bueno y ...
- Eres demasiado llorón y yo no lo soporto - conteste riéndome 
- Exacto - dijiste con una hermosa sonrisa


Allí me recosté en tu pecho y disfrutamos del cielo nocturno, hablamos de futuro, de atrevimientos, de rebeldía y sentí como siempre ese orgullo en tus ojos al verme tan soñadora, son esos momentos en que pienso que no estoy tan mal.
- Claudio... te extrañé tanto - salió de mi como un ahogado que por fin encontraba aire, y solo pude acercarme y darte un beso.


Hacía frío, el viento soplaba y nos empujaba dentro de la casa, pero cuánto nos costó llegar a la puerta. Una estrella fugaz, un deseo. Cariños y besos infinitos. Siempre recordaré la fuerza y suavidad con que me tomabas de la cintura. La desesperación de tenerte cerca, de que el momento no acabara, de que no tuvieras que irte nuevamente. Creo que el mareo me dio la fuerza para decírtelo
- Te Amo... más de lo que crees y más de lo que yo quisiera...
- No creí que mi deseo se cumpliera tan rápido...


Esa noche fue maravillosa, como todas las que han sido contigo. Dormir a tu lado, entre tus caricias y obligados a estar tan juntos como queríamos. Espero pasar tantos días así como la vida nos haga posible y como soñamos una noche, y esa noche, en un departamento frente al parque Forestal, con vista a la cordillera, pasar la noche en vela y tú, recostado en mi regazo comienzas a quedarte dormido mientras vemos el amanecer.




J.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Escrito XLII

Cada semana, casi todos los días, se cruza en mi camino un árbol de flores violetas, más pequeño pero de las mismas flores que aquel día fue el más precioso regalo y vez que paso junto a él me regala una flor y con ello le doy una sonrisa, recordando esa hermosa noche de infinitas dos horas.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Mi Nombre es Cecilia - Escrito XL part. 3

- Bueno, este es un procedimiento de rutina 
Las peores palabras que puede escuchar de un oficial. Era un hombre grande, corpulento y a esto agrégale toda la protección y volumen de su equipo de trabajo, a pesar de tener el casco puesto se veían unos rulos negros de cabellos gruesos, tosco, moreno y de una voz muy grave, pero sin ese toque sexy de las voces masculinas, esta era grave de gravedad.
"Procedimiento de rutina" qué tan severo podría ser, en mí pensaba que preguntarían lo común: nombre, edad y ocupación, olvidaba que mi última detención había sido cuando aún se fingía una democracia.
- Acérquense de a uno, identifíquense y nombren la organización a la que pertenecen, están muy equivocados si creen que fueron detenidos al azar así que más les vale cooperar.
Estas palabras me helaron por completo. Qué podría hacer una madre con su hijo pequeño, un anciano, mi amiga... personas inocentes que solo se manifestaban, o que simplemente estuvieron en el momento y lugar equivocado. Entonces de a uno fueron pasando, al principio todos nos mirábamos unos a otros como diciendo quién se atreverá primero, quién estará libre de polvo y paja.
Una valiente, o ilusa se acercó al oficial, ella, la misma que levantaron del pelo, seguramente no temía qué le harían y ya estaba dispuesta a todo, cooperaría o pensaba que por ser sincera no recibiría castigo alguno.
- María Esperanza Fernandez, diecisiete años, Colectivo Molotov 
- Muy bien señorita, estamos hablando el mismo idioma, puede bajar - sus palabras no sonaban tan graves como pensaba - en silencio - dijo después de unos segundos en son de amenaza
La jovencita bajo con la mirada puesta en el oficial y así fueron acercándose identificándose y bajando los demás detenidos.
- Víctor Gutierrez, diecinueve años, Colectivo Molotov
- Miguel Monsalves, diecinueve años, Colectivo Molotov
Ellos eran los otros dos encapuchados detenidos junto con nosotras
- Lamento decirles que deben entrar de todas formas a la comisaría- les aclaró el oficial mientras seguía el proceso irregular
- Gonzalo Tapia - se identificaba el anciano - sesenta y dos años, Ex frentista
Sabía que un pasado lleno de historias debía tener el hombre, para permanecer tan poco perturbado. El paco lo miró y sonrió tétricamente, el anciano le devolvió la sonrisa.
Luego vino la mujer con su hijo se identificaron ambos como Luisa Quiroz y Guillermo Espinoza, alumno de apoderada del Colegio Libertad de Cerro Navia, ellos no tenían arte ni parte en la mercocha. Y así sucesivamente, los estudiantes, los últimos jóvenes en ser detenidos, el fotógrafo perteneciente a una revista independiente y al final Camila y yo.
Temblorosa Cami traga saliva y dice: 
- Camila Cornejos, diecinueve años, estudiante de ingeniería en la Universidad de Chile
El oficial la miró, me miró a mi y mientras le gritaba mentirosa la golpeo en la cara de revés con la superficie de la mano, tan fuerte fue que mi amiga casi se cae y el sonido se pudo haber escuchado perfectamente desde fuera junto con el grito.
- ¡¡¡No le peguí hijo de perra !!!- salio de mi como si nunca hubiese insultado a nadie, con la rabia de ver humillada a una amiga por un abusador.
- A ver defensora, identifíquese y aguante si fue tan cobarde de ser la última - decía con una risa malévola entre labios
- Primero pido tu identificación, es mi derecho, y su deber llevar consigo su identificación, cosa que no hace ( y que no se venía haciendo hace años)- Contesté enrabiada y con el orgullo herido porque se cierta forma tenía razón, me tomé mucho tiempo para saber qué decir.
- ¿Y todavía crees que tienes derechos?- dijo riéndose mientras volteaba a ver a sus compañeros de crueldades- ¡Esta niñita todavía cree que tiene derechos!- terminaba de decir cuando con una luma siento el calor de un golpe lleno de disfrute en la espalda -  ¡Identificare mierda!
Me levante humillada y contesté
- Tamara Correa, veintiún años, estudiante de medicina en la Universidad de Chile.
Me miró fijamente por unos segundos hasta que volteo la cabeza e hizo un gesto a una perra que estaba a sus espaldas, esta le llevó un papel que hasta hoy no sé que fue, supongo que alguna foto o algo por el estilo.
- Bájense ambas y calladitas - era claramente una amenaza.






Escrito XLI - Carpe Noctem

Luego de una tarde de risas caminamos entre parques esperando la noche, vimos atardecer en cada paso mientras visitábamos los lugares de una película pensando en la pena de nuestras vidas, no recuerdo que haya pasado tanto tiempo, pero todos saben que cuando más disfrutas menos lo percibes. Así llego el momento que esperábamos. Las luces de la pileta le daban un toque mágico a los chorros que dibujaban figuras abstractas a gran altura y sin quererlo estuvimos solos en un costado mientras el otro se llenaba de personas. Ahí quedamos idiotizados e hipnotizados mirando algo tan simple y bello a la vez.
Ahí estuvimos, uno junto al otro, ni tan cerca ni tan lejos pero siempre juntos cuando como por una señal del destino cae entre nosotros una flor violeta, como si algo nos quisiera decir la vida. El viento se hacía helado y la noche se nos venía en cima definitivamente. Veíamos el pequeño espectáculo acuático cuando se interrumpe la paz, allí confirme que la tecnología está de sobra, aunque más tarde fue de ayuda. Mientras hablabas sabíamos que se nos hacía tarde, pero el tiempo y las quejas se fueron al demonio por disfrutar del día y ambos decidimos que no importaba nada más que este momento. Un impulso no muy recurrente vino a mi, me recosté en tus piernas alucinando con los colores de la pileta e inconscientemente esperando una respuesta tuya
- ¿Qué haces?
- Ya verás
Y así, tu celular en mi pecho comenzó a tocar El reino de tiempo, disfrutamos de las más dulces melodías y poco a poco el tiempo se hacía eterno... entre la danza de las libélulas, ventanas, bufones y cafés acariciabas mi pelo dulcemente, y confieso: me parecía un sueño. Cantando canciones llenas de magia, melancolía y cierto romanticismo, Manuel García colaboraba con armonía. Jugueteaban las manos, reíamos de vez en cuando, veíamos las luces, me molestabas al cantar... pero todo eso lo hacía perfecto y mientras los juegos seguían hemos vuelto una vez tercera a presenciar en reino del tiempo, de a poco te acercas o te acerco, aún no lo tengo claro, no se si lo esperabas, yo no, pero creo que lo deseaba... Hemos vuelto a recordar esos días de verano en donde el tiempo no existía y el otro era todo en el mundo por ese instante. ¿Cuántas veces la vida te puede dar el regalo de detener el mundo, de sentir que flotas... de estar sobre una nube? No sé cuántas y no me interesa saber si tendré más, solo sé que disfrute ese momento como pocas veces he disfrutado algo, te has encargado de hacer que cada instante juntos parezca ficticio solo por lo increíblemente perfecto, por eso aprovecharé todos y cada uno de los segundos que el destino nos permita vivir uno junto al otro. Aunque estemos a kilómetros de distancia sabemos estar muy cerca estando muy lejos, por eso todas las noches espero una nueva luz de amanecer...


J.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Escrito XL - Mi nombre es Cecilia part.2

No recuerdo mucho de ese tramo de la historia, solo sé que estaba muy mareada y demasiado preocupada por mi amiga, tanto que casi no sentía los golpes. Por lo que recuerdo sucedió así: estábamos los seis rebeldes tendidos en el suelo, uno tuvo que sacarse el pañuelo solo para vomitar, así de fuertes estaban los químicos, la Cami se desmayó y los otros tres tratábamos a como diera lugar de respirar, en eso llegan muchos más "amiguitos" de los que creí, sentí dos manos firmes que me tomaban de cada brazo mientras avanzaban conmigo arrastras de espalda, veía como recogían a los demás como si fuesen cosas, tenía medio cuerpo en el aire y las piernas arrastrando, parecía que me estrangularan los brazos con sus manos gigantes que abarcaban del codo a la axila, ya no los sentía, como si no los tuviera; a uno de los tipos que cayó conmigo lo tomaron entre cuatro, uno de cada extremidad mientras su cabeza caía hacia atrás, otro de ellos intentó arrancar levantándose a penas, obviamente no pudo, el que vomitaba recibió una dura patada en el costado izquierdo, justo en las costillas, mientras estaba hincado,fue tan fuerte que lo botó y cayó casi en la misma posición, la encapuchada recibió la peor parte de lo que vi, una perra la tiro de su largo cabello para levantarla, mientras gritaba dos más llegaron a tomarla de las muñecas, Cami al menos no fue violentada...tanto, como estaba desmayada una tortuga la tomo en brazos y así,mientras uno quedaba en el piso, una caminando, una en brazos, otro colgando, uno a palos y yo arrastrando fuimos llevados a la micro, poco recuerdo de lo que sentí, y no distingo qué moretones son de ese momento y no de los otros...
Ya arriba cobré un poco la razón, habían unas cinco personas además de nosotros, todos en diferentes condiciones. Me acuerdo muy bien de un fotógrafo, que con los ojos hinchados trataba de esconder su cámara, que por lo demás se veía bastante costosa. Allí, congregados unas diez personas victimas de los abusos y la fuerza desmedida, otros no tan víctimas, ya que solo por defensa se han vuelto victimarios a la luz pública que muestra consecuencias y no razones, además de criminalizar todo lo que dicen y no conviene que se diga. No sé cuanto tiempo estuvimos allí, recuerdo haberme acercado a la Camila para ver cómo estaba, tenía unos rasmillones en los codos y uno en la frente, por lo demás no se veía tan mal, eso me tranquilizó un poco, después de eso todo se fue a negro hasta que un fuerte golpe en la nuca me despertó 
- No estás aquí para dormir pendejita
Escuche teniendo aún la vista nubosa, cuando por fin abrí los ojos vi a la novata de mi amiga con su cara de ternura 
- ¿Estás bien? - dijo bastante angustiada
- Si no te preocupes, no es nada grave, ¿cómo estás?- le contesté a sus incertidumbres
- ¿Cómo llegamos aquí?
- Basta, tampoco están para conversar, no las trajimos aquí a hacer vida social - interrumpió una voz masculina muy severa - y si está aquí es por dárselas de justiciera, más bien de delincuente.
En ese momento subieron a dos personas más, bastante jóvenes, uno gritaba "¡Libertad!" hacía afuera resistiendo la detención, otra lloraba pero no de pena, en su rostro se veía una frustración tremenda y sus ojos estaban llenos de rabia. En ese momento fue cuando me dediqué a observar quienes estaban a mi alrededor: Camila, por su puesto, estos dos nuevos jóvenes, tres de los cuatro capuchas con los que fuimos detenidas, el fotógrafo, dos pingüinos cuyas insignias me recordaron mi eterna adolescencia, un hombre de unos cincuenta años con una calma admirable, unos ojos perdidos en el qué pasará aunque por su tranquilidad podría asegurar que sus vivencias se lo advertían claramente, y una mujer, clase media, pelo castaño, rostro esperanzador pero lleno de desesperación, estaba con un niño de unos doce años, parecía ser su hijo por como lo protegía.
Después de eso la micro partió, sin tener la más mínima idea de donde iríamos. En un momento se detienen, allí comenzó de nuevo....

¡¡¡Por qué siempre ganas!!! podría ser que por una vez dejaras ganar al otro

viernes, 11 de noviembre de 2011

Mi nombre es Cecilia - Escrito XL part. 1

Llevábamos unas 3 horas caminando, no se veía ni el principio ni el final, si ganabas altura solo podías ver un montón de lienzos de distintas organizaciones, colectivos, partidos y consignas. A los costados hombres y mujeres reforzados por montón, ese característico verde tan detestado por su agresividad, escudados por enormes vehículos cuya única función es evitar la paz con que nos movemos. A lo lejos ya se veía la Moneda y las miles de personas que pasábamos fuera de ella con la esperanza de que volviera a ser nuestra algún día. Primer día de paro nacional, la gente hace unos meses comienza a levantarse ante la desconformidad y con ello las principales ciudades del país recordaban los peores años del mismo, esa época en donde, para personas como yo, el solo transitar ya era un delito, mi Santiago tan querido y odiado volvía a encontrarse sitiado, bajo ninguna legalidad y simulando seguridad interna volvían esos días que parecían noches oscuras pero entre tanto despreciable actuar miles de personas demostrábamos que hoy no es como antes, ya no nos pueden callar. A unas dos cuadras de Los Héroes ya se respira ese aire saturado, por el frente humo blanco, todos ya teníamos claro qué comenzaba, retrocede: detrás más humo, el aire colapsaba y tu única defensa unos limones y un pañuelo, algunos con mascarilla, no era mi caso ni el de Camila, mi amiga. El carro lanza aguas venía en forma de lluvia, ahora correr es la única opción, el ácido que mezclan dañan la piel, te hacen heridas y te quema, salir mojado no es nada, pero al ácido se le respeta. A nuestro al rededor volaban piedras y bombas lagrimogenas , unas contra otras, pero Camila no es así, su primera movilización no podía involucrar pelea. Correr al lugar más cercano. Las calles cortadas, no había visibilidad alguna, personas tropezándose, corriendo y tras ellas pacos con el solo objetivo de tomar una presa para su macabra entretención. En nuestro camino un laberinto sería poco y en él el deseo de salir salvas, mi deseo de que se salvara ella, que temblaba de pavor
- Corre, no mires atrás - le decía mientras corríamos y miraba a nuestras espaldas.
Cuando voltee no me quedó más que parar en seco: dos pacos, una mina y muchos golpes, al costado materiales de la construcción cercana, no me podía quedar así. Una firme tabla, dos golpes y una mujer violentada pero rescatada. Nos persiguieron luego de su corta recuperación mientras de un solo grito llamaron a tres verdes que estaban cerca, por suerte las calles de Santiago son bastantes conocidas, sobre todo ese sector y después de un zig zag no nos podíamos confiar, siete metros de muro de dos metros de alto. Comprobé que dos mujeres en peligro son tan fieras, rápidas y astutas como felinas en la sabana aunque no acostumbraran a estos trotes. Edificio de oficinas, quedaba salir saltando el muro contrario, corriendo casi toda una cuadra tratando de no ser descubierta la extraña tropieza, en realidad no, un golpe de balín hacía sangrar su rodilla y la guerrillera ya no podía caminar, en ese momento supe lo fuerte que es la espalda de una atrevida. Sin moros en la costa pasamos por una esquina donde el muro estaba roto y lo tapaban con alambres, frente la Universidad de Chile, nunca corrí tan rápido en mi vida. Por la puerta lateral entramos a la desconocida, cuando desde la Alameda cinco desagradables personajes sin identificación, al igual que los demás, venían hacia nosotros con tal de tomar a todos los entrantes
- Camila, entra y cuidala 
- ¿ Y tú?
- Cierra la puerta mierda, yo entretengo a estos hueones
Cerré el portón de un portazo, ya tenían bastante información mía, varias fotos y videos de otras ocasiones similares, cubrirse el rostro es una acción de rutina, sino se vuelve personal. A mi lado 4 capuchas, entre ellos una mina. En mi mochila tres botellas de un hermoso amarillo chillón bastante decorativo. El aire más asfixiante y menos visible, nunca habían estado tan fuertes. Tres cuadras hacia el sur, a tres metros dos bombas: una de ruido y otra lagrimogena, la primera me impidió poder patear la segunda
- Estos hijos de puta saben perfectamente qué hacer
Solo pude caer al suelo, hubiese podido jurar que mis oídos sangraban y mis ojos también, los capuchas a mi lado estaban igual que yo, entre ellos distinguí una figura demasiado inocente para estos pasares e inconsciente en medio de la calle: era la Cami
Pero era tarde, ya venían los de verde, y ninguno de nosotros se podía levantar...

Después de un jamás - Escrito XXXIX

Hay cosas que simplemente pasan en tu vida y se van, otras que vienen con intenciones de quedarse y las dejas ir o tú mismo las haces alejarse, quizá después te arrepientas, quizá veas esa hoja que no atajaste muy lejos de ti, esa estrella que dejaste pasar sin pedir el deseo, y te lamentas y ves todo un pasado inexistente que pudo haber sido tuyo y pudo haber sido un para siempre. Pero no lo fue, y lamentarse no sirve de nada. La vida pasa minuto a minuto con millones de cosas, momentos, personas y oportunidades delante de ti y mantenerse en el pasado solo hará que las pierdas. Puede que vuelvas a ver esa hoja y veas cayendo esa estrella y si la ves solo debes hacer una cosa: sonreír, la vida es más sabia de lo que uno cree y nuestras decisiones forjan un destino lleno de ires y venires, no sabes cuántas vueltas puede dar el pañuelo así que solo sonríe, rescata las enseñanzas y disfruta la felicidad de los que dejaste pasar, pues sin sufrir no disfrutas la alegría posterior. 
El silencio y la soledad son grandes consejeros. No andes día a día pensando minuciosamente qué debes hacer, que debes tomar como una oportunidad, sé tú y ellas se te acercarán solas y siendo tú mismo las tomarás sin darte cuenta. Por eso vive intensamente, ama como si no hubiese un mañana y goza como si después existiese solo sufrimiento.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Escrito XXXVIII

En un cálido día de Febrero un pequeño niño elevaba un cometa. En el amplio parque corría un viento de aquellos: difícil, inconstante, todo un desafío para el pequeño. El viento movía el cometa de un lado a otro y esté se deslizaba gracioso por el inmenso cielo. Aunque el niño no sabía hacia donde iría el volantín, sabía como seguiría con el juego, lo tiraba hacia él pero seguía libre, tenía más libertad pero se acercaba por voluntad propia y así un juego de tira y afloja muy típico de nosotros en donde el hilo era todo lo que los unía y aún así era muy ínfimo para describir esa unión. Un juego, una entretención, un pasatiempo, algo que simplemente lo hacía sentir bien, era mucho más que eso, aunque en principio no se convencía de ello. Pero todo juego termina en algún momento. Caída la noche recibe el llamado de su madre, y en su distracción el diminuto hilo se cortó y el cometa voló sin tapujos lejos de él. Era solo un volantín, en cualquier momento conseguiría otro, el niño vio como se iba entre las nubes y volteó para irse a su casa. El juego no terminaba solo cambio de volantín, pero en esos días de viento inquieto e intrépido, cuando dejó de lado todo juego, recordaba y deseaba que el viento lo trajera de vuelta a casa y que ese hilo nunca se hubiese cortado.

martes, 8 de noviembre de 2011

Escrito XXXVII (creo que dejaré de ocupar nº romanos)

Estaban allí, frente a frente, por fin después de tantos años, recostados uno al lado del otro, mirandose a los ojos con la ternura de dos adolescentes creyendose enamorados. Sus pieles ya no eran las de antaño, la experiencia había pasado por sus cabellos y los amores le habían quitado la pureza a sus cuerpos mas no a sus corazones, por primera vez no importaba nada: ni lo que dijera el padre, ni el difunto esposo, ni el buen pasar, ni la opinión de los hijos. Por fin eran solo ellos, recostados uno al lado del otro...


"Pensar que viví, sufrí y gocé. Pensar que fui inmensamente feliz con el hombre que amaba, forme una hermosa familia y llegue a confundir  estabilidad con amor como en todo matrimonio, pero lo amaba... y fui feliz...
A pesar de eso, el primer amor siempre es el primer amor, y se quedará contigo en el más fiel recuerdo, sea decepción, amargura o dicha, él permanecerá, si se le menciona se le defenderá y siempre algo lo traerá de vuelta a tu mente, porque fue el primero siempre será el eterno... y sí, lo dije y lo vuelvo a decir: fui inmensamente feliz con el hombre que amaba pero no con mi primer amor"


"¿Cuántas mujeres pueden pasar por tus historias sin borrar tus memorias? - Todas- tus manos han acariciado uno y mil cuerpos extraños, conocidos sus detalles y sus formas, tus labios han besado cientos de labios apasionados, tiernos, románticos, infieles, desesperados y has estrechado innumerables siluetas en tus brazos, has disfrutado de los más grandes placeres, has olvidado por horas el resto del mundo para centrarte en el acto principal dejando atrás el escenario y las antiguas escenas. Pero cada noche de soledad, aquellas pocas noches de soledad se viene el recuerdo de la única persona que tendrá aquel lugar único en tú vida, la persona por la que te haz mantenido virgen y no por quererlo así, sino porque no has podido amar a otra de esa forma, porque es única, es la primera..."




      - ¿Cuanto tiempo nos quedaremos así?
      - Para siempre...
      - ¿Cuánto es para siempre?
      - Toda la vida...

martes, 1 de noviembre de 2011

Escrito XXXVI

Hoy estuve en el paraíso. Camine por donde parecía no tener final, frente a mi, al costado derecho el sol anunciaba su retiro y en mi mente y a viva voz sonaba "Al final de este viaje", una postal preciosa. Rodeaba el verde pasto, palmeras y flores marcaban la senda, al fondo una laguna con una bella cascada y en ella pececitos de colores adornaban las aguas. Si, era el paraíso. En mi soledad un paraíso incompleto. Fue inevitable caminar entre los arboles, feliz de la dicha de sentir un lugar tan ideal, tan propio, tan libre, y sentir tu mano estrechando la mía, aunque no estuvieras ahí y pensé "sentirá en este momento mi mano tomando la suya", quién sabe si en algún lugar muy lejos de mi pensó en tenerme a su lado tal como lo quise yo en ese momento. Sentir luego su abrazo firme y tierno al rededor de mi cuello mientras veía de la casita de madera caer el agua de la cascada, su mentón en mi hombro un suave beso en la mejilla. A lo lejos se oía mi nombre, pensé que eras tú, hasta que noté un tono agudo y severo, mi hermano me llamaba, pasé mucho tiempo soñando. Se terminó la fantasía, el paraíso tiene su final.

Will you try to fix me?


Tears stream down on my face every time i hear this song

Escrito XXXV

Una vez me dijeron "no te encierres en ti misma", confieso que esa simple frase me dejó helada y pensativa por fracciones de segundo, mi inmediata reacción fue totalmente a la defensiva. Si, él me quiere, se preocupa por mi, por mi bienestar; él quiere conocerme y yo no lo he dejado, pero tampoco puede forzarme a confiar en él, a mostrarle lo que pocos conocen solo por sentirse con el derecho de conocerlo. Una vez le dije "que me quieras no significa que te pertenezca" y así es, y así será siempre, con todos. Ahora bien, esa pequeña frase no deja de ser verdadera, no deja de mantenerme helada. "No te encierres en ti misma", cuesta... ¿cuánto llevo encerrada en mi misma? toda mi vida quizá... si, toda mi vida, cortos y eternos 16 años encerrada en un cuerpo que sufre las consecuencias de una mente y un alma cansada. Recuerdo alguna vez en que fui yo. Si una vez fui completamente yo, o eso creo, esa linda etapa en donde comenzaba a descubrirme, donde gracias a ese corto periodo de tiempo empece a saber cómo era yo misma, a conocerme, definirme, creo que después de ese tiempo me he podido describir de verdad. Aún así nada evitó que siguiera dentro de mi, peor aún, todo lo que descubrí fue enviado de golpe al fondo de mis emociones dejándolas cautivas de las heridas que han tardado en sanar y han cicatrizado lentamente pero tan firme que para salir tendré que resultar herida nuevamente. Espero que esas heridas no sean de las que hayan que cerrar, sino de esas que con orgullo se muestran diciendo "ahora soy más fuerte... y más feliz, vivo expuesta, se ve la carne viva pero hay alguien que me protege y las cura día a día y no las dañará por nada en el mundo..." difícil que llegue ese día, difícil que pueda vivir así, con ese nivel de confianza. La sangre ya está coagulada.

lunes, 31 de octubre de 2011

Escrito XXXIV

La soledad de las calles hacían evidente la hora en que los dos personajes transitaban por el largo camino de salida, el paso calmo daba muestras de que no había apuro alguno: la noche es joven.
Uno miraba al piso, con su cabello largo y suelto, muy fino, envidiable. Con las manos en los bolsillos y su jeans oscuro. El otro de cabello corto y claro, camisa a cuadros y mirada tranquila. Trataba de encontrar la luna pero ni estrellas pudo distinguir en el cielo oscuro. Llevaban tiempo caminando en silencio, solo sintiendo la presencia del otro a su lado, no se hablaban, no se miraban pero sabían que estaban allí, caminando hacia el mismo lugar.

- ¿Qué piensas? dice el que miraba el cielo
- Nada en especial- contestó el errante

Ambos se preguntaban constantemente la opinión aunque rara vez coincidían o las respetaban. Generalmente no se hablaban, actuaba cada uno por su cuenta y terminaban discutiendo horas, días y noches, siempre juntos y siempre distantes. El otro siempre estaba allí pero cada uno vivía siempre solo.

- No sabes lo hermoso que es el cielo, ni lo brillante que puede llegar a ser. Está lleno de maravillas: planetas, comentas, estrellas... es tan vacío y lleno de cosas a la vez, tan fantástico e infinito. Con solo verlos puedes sentir que lo tocas, que es para siempre, que te elevas y te mantienes en él...

Maravillado miraba la noche, buscando cualquier cuerpo celeste que apareciera, y disfrutando de él hasta encontrar uno que lo maravillara y quedarse allí por siempre.

- No sabes lo peligroso que es el cielo, ni lo correcto que es la tierra. Sabía y fría, reflexiva, tranquila. El cielo se contraria el suelo no. Da vida y es confortable, te mantiene en una meta clara, sabes que al final de camino siempre habrá luz, sin contradicciones ni la posibilidad de caer de golpe y sufrir un dolor tremendo...

Contestaba paciente su compañero, mirando al frente con una triste pero calma y estricta mirada.

Ambos tenían sus gustos claros, ambos luchaban porque el otro los entendieran, ambos creían saber que era mejor para si y sobre todo para el otro. Pero nunca, nunca llegaban a un acuerdo.

- No te das cuenta lo rígido que eres, ¿cuánto hemos caminado y cuánto has disfrutado?, deberías dejar de concentrarte en las piedras del camino, estar dispuesto a tropezar y caerte, no siempre puedes tener la razón. No es tan importante el qué te pueda pasar, mejor ve lo que está pasando...

- Tú no te das cuenta lo despistado que eres, vives mirando el cielo, tu vista siempre está por sobre tu cabeza, no tienes idea que pasa frente a ti, si tropiezas y caes ¿cuánto te demorarás en levantarte? y claro, yo tendré que hacerlo y luego guiarte por el camino y obvio : no querrás volver a ver el cielo...

La noche estaba oscura, los astros habían desaparecido durante el trayecto de su caminata. Aún no llegaba a su destino, aún no conseguían llegar a ese lugar que los uniría al fin. Mientras el asfalto bajo sus pies se volvía más y más pedregoso se internaban en tierras lejanas y desconocidas, debían acercarse más para evitar peligros, se abrazaron para no caer mientras las piedrecitas eran más pequeñas conforme andaban. Se daban cuenta que se necesitaban mutuamente cuando poco a poco nuestro muchacho de camisa a cuadros comienza a bajar la miradas y nuestro joven de cabello largo levanta paulatinamente la vista y allí, en ese punto medio logran ver el camino del suelo y el infinito cielo. En el horizonte una estrella fugaz.

- Pide un deseo - le dijo asombrado de ver por primera ves un cuerpo celeste
- Deseo no caer - dijo atemorizado y lleno de goce nuestro iluso
- No caerás. Es una estrella fugaz, hay que disfrutarla porque no es eterna.



viernes, 28 de octubre de 2011

Escrito XXXIII (todo calza pollo!)

De vuelta a casa, a diez minutos de llegar, resuelto a terminar Los Colores. Su mirada en el piso fija, no pensaba, o tal vez si, tenía la mente en blanco pero en el fondo algo pensaba. Comenzaba a sonar Hablar de ti... Primer paradero en la avenida principal y su mirada extenuada de un día arduo pero confortable, levanta la vista, estaba justo en frente a la puerta que se acababa de cerrar antes de partir la micro volvió a abrir su puerta delantera, alguien de corrida llegaba para subirse mientras a casi dos metros una figura pequeña fijaba sus ojos en el sujeto tras la puerta, en la acera, frente a la micro, en el paradero. Había visto ese rostro antes, eran los ojos mas tristes que nunca había terminado de conocer, se estremeció pero no como pensó, al contrario, estaba tranquila comparada a la cara de sorpresa de su amor inconcluso, al parecer la reconoció pero la vio tan diferente como si no la conociera aunque en el fondo nunca lo hizo, aunque conociera su persona a su totalidad. El tiempo pasa y sus caras de sorpresa se ven difusas por la oscuridad de las diez de la noche. Tenían todo un mundo para encontrarse y se encontraron allí, separados por una puerta transparente, aunque durante años los separo un universo y ahora también lo hacía y al parecer ahora más que nunca, ya no son ellos, ya no son quienes se vieron y se idealizaron, ahora quizá son mejores. Ahora son más extraños. Y así ese fragmento de eternidad se convirtió en un segundo, y les bastó una mirada para terminar su historia. La micro partió. Había terminado Hablar de ti.

Walt Whitman

Tu mirada

Me miraste a los ojos, penetrando,
en lo más profundo de mi alma.
El cristal azul de tus pupilas,
me mostraba, mi imagen reflejada.

Me miraste y pediste temblorosa
que un te amo, saliera de mis labios,
pero ellos ya no tienen más palabras
pues los golpes de la vida los han cerrado.

Me miraste y tu pelo se erizaba,
y una gota redonda en tu pupila
que brotó, de un corazón roto
y cayó recorriendo tu mejilla.

Me miraste y tu rostro empapado
me exigía una palabra, una respuesta,
y mentí diciéndote te amo
por ganar de tu cara una sonrisa.

jueves, 27 de octubre de 2011

Escrito XXXII - Nada es lo que parece

No te encuentro.
Nadie sabe dónde te has metido.
Desapareciste entre el tumulto.
Pregunto por ti pero nadie te ha visto
y te confieso que me haces falta.

Llevo minutos sin ti
y ya mis ojos parecen lagrimar,
a pocos segundos sin ti
veo todo diferente
parece nuboso,
interrumpido.

No puedo creer cuánto me haces falta
¿cómo podría reemplazarte?
si al despertar lo primero que hago es buscarte
y ahora que no te encuentro a mi lado
Me doy cuenta cuánto me haces falta.

martes, 25 de octubre de 2011

Escrito XXXI - Un pedacito de mi

Es increíble como a veces resultas conocerme más que yo misma, como resultas ser ese inconsiente que me hace descubrir todo lo que no conozco de mi. No te niego que me asuste las infinitas posibilidades que tienes de encontrar mis puntos débiles y que en cualquier momento pueda caer ante una verdad que no quiero conocer. Es increíble como adivinas los pasos que daré, las frases que emitiré, los sentimientos que ocultos están, pero a la vez te sean tan nuevos y te sorprendas al darte cuenta de ellos aunque siempre lo hagas un paso antes que yo, dos pasos...todo un camino...
Y contigo sale lo mejor de mi, la más creativa, la más tierna, la más reflexiva y quizá la menos yo... mis muchas yo se comprenden en una más cuerda y tan loca como todas juntas, y tú nos converges y tranquilizas, las discusiones internas se vuelven amenas conversaciones en donde los gritos se transforman en sonrisas y nos entiendes, nos explicas y nos descubres. Y no sabes cuánto me aterra todo esto ya que en cualquier momento verás lo que en treinta escritos te he dejado ver...


J.


Bloqueo - Escrito XXX

Creo que ahora lo sé, hay cosas que no se olvidan y otras que no se repiten y esas cosas son las que dejan un vacío enorme en tu interior, me pregunto si alguna vez se volverán a llenar...
He vuelto a pensar en él, después de mucho tiempo, creo que no debieron contarme que lo mencioné en mi estado de inconsciencia, creo que ella no lo ha olvidado... Aún así estoy bien, siento que ya no vivo para él ni por él, ni con la ilusión de volverlo a ver. Ahora entiendo mejor esa frase que últimamente me han dicho mucho : "olvidas rápido". No, no olvido rápido, cuando has querido tanto es imposible olvidar, vives y disfrutas pero no olvidas. Toqué una nube y no fue gracias a él pero aún así no lo han podido reemplazar, es un bloqueo emocional. Sé que con nadie más volveré a tocar una nube y que a nadie más querré tan enfermisamente. Como dice un amigo: Las cosas se sienten una vez en la vida. Espero alguna vez tener un amor sano, que no me haga tocar una nube sino todas las estrellas, que no reemplace a nadie sino que ocupe él un lugar exclusivo e infinitamente más grande... dudo que eso pasé. Cuando has sufrido tanto, bueno tampoco tanto pero una desilusión siempre será una desilusión, te bloqueas, no quieres volver a sentir, y no te permites sentir nada y no porque no quieras. Mucho menos si aparece la persona que tanto quisiste, sabes que te hará mal y no te permitirías tal autoflagelo. En mi caso ya me he convencido y mi vida sigue con otras prioridades, hace un tiempo descubrí lo que ha sido y será mi gran verdad : el único amor de un verdadero revolucionario es su motivo de lucha.

lunes, 24 de octubre de 2011

Dónde se han metido - Escrito XXVIII

Salía de la amasandería con la tranquilidad de siempre, un poco adolorida, verdad, pero ese es otro tema. Curiosamente las calles perdieron ese intento de luz que poseen las noches en su totalidad. Personas comprando, niños jugando, muchachos conversando. Todo bien. Miro al frente y lo primero que veo es aquella plaza, mi tan querida plaza, ella llena de historias, tan nocturnal como un bosque listo para ser aventurado. La noche era perfecta pera recostarse en el frío pasto y ver el cielo iluminado por las estrellas...
No fue así, en el cielo se ausentaban las luciérnagas blancas y no porque se hayan cubierto de nubes. El manto despejado estaba oscuro por voluntad propia, quizá no de él, pero si de ellas. Esta noche se ausentaron, no estaban las calcedonias brillando en el espacio. Se han ido, nos están castigando, tanto hemos desperdiciado su luz que se alejan, nos dejan, y no disfrutaremos más de su presencia en nuestras noches de soledad, ni el calor de la compañía. Y ahora ¿a quién le daré esos mensajes secretos que solo ellas podían guardar y llevarlos hasta las profundidades de su existencia? los guardaré hasta que vuelvan a cubrir como solo ellas lo pueden hacer las penas, melancolías y alegrías de mi cielo.


viernes, 21 de octubre de 2011

Escrito XXVII ¿Cuándo se detuvo el tiempo?

Una vez un muy buen amigo me contó una leyenda que no recuerdo muy bien pero era algo así... originalmente las personas eramos diferentes a la actualidad, teníamos cuatro brazos, cuatro piernas, dos cabeza y un corazón, por asuntos de evolución o qué sé yo terminamos como somos hoy en día: tenemos dos brazos, dos piernas, una cabeza y medio corazón...
Durante toda la vida esperamos encontrar la otra mitad que nos falta, "dicen que cuando encuentras al amor de tu vida el tiempo se detiene", pero ¿y si no te das cuenta? y si lo conociste y nunca se detuvo el tiempo o ibas tan rápido que no percibiste que el tiempo se detuvo. Podrás encontrar al amor de tu vida entre tantas personas, tantos países, tantos obstáculos... si esa remota posibilidad se cumple ¿lo reconocerías con solo verlos? y si necesitas más momentos de tiempo cero, donde no existe nada más y todo se detiene a tu alrededor solo por estar con aquella persona, si te pierdes en su mirada, si creas mundos completos tras ella imaginándola a tu lado en todos y cada uno de esos mundos y si solo te das cuenta que a su lado tenías cuatro brazos, cuatro piernas, dos cabezas y un corazón cuando se ha ido, cuando vuelves a ser una mitad ¿cómo recuperas al amor que se fue? ¿los que se van vuelven? ¿podrán vivir nuevamente "a tres metros sobre el cielo"?... Sino, como muchos otros, no conseguirás encontrar a esa media persona que tenga un "temperamento opuesto, estilo de vida similar y realización independiente", vivirás un amor farsante o la sincera soledad de los que no se arriesgaron a fracasar por no haber visto nunca el tiempo detenerse.



miércoles, 19 de octubre de 2011

Nos vemos en el lado oculto de la luna. - Escrito XXVI

Cierra la puerta con llave
y tira la llave, no la guardes.
Descubriste quién está allí?
es oscura, te envuelve.
Habla sin pensar,
daña a quién sea,
no quiere a nadie ni a nada.
Acostumbrada a herir.
Vive en soledad, en oscuridad,
ve toda la maldad como algo irremediable.
Detesta el mundo y todo lo que hay en él.
Aquella no soy yo.

Háblale, escúchale,
seguramente gritará,
llorará,
allí ella es ella
púes nadie la escucha.
No teme intromisiones
es libre dentro de su prisión interna.
Pero oigo de vez en cuando
un llamado perturbante.
Ella no soy yo.

Está dentro, encerrada,
cautiva del superyo.
Mediarías?
Quita el lunático del cuarto oscuro
se Yo.

La subjetividad de la locura que te toma,
te cambia, te empuja y te tira,
te cohíbe y obliga.
Vuelve cuerda a esta loca.
Has visto el lado oscuro de la luna.


Escrito XXV - Entre nubes

Un manto verde en tu espalda, suave y húmedo, rodea tu cuerpo, tu cara, es agradable la frescura que te da la primavera con el sol en el oeste y una frisa fresca de otoño. El cielo como un arcoiris apasionado tiembla entre los celestes, ves figuras que se disuelven como el agua que pasa entre tus manos, ves aquel gato? sus orejas tiernas una nariz pequeña y algo que parecen ojos... mira! un dragón,un canario, un anillo, una flor... un corazón. Del fondo viene el ébano, correteando la claridad que se va, no por eso menos tranquila. Pero se han ido todas las formas a lo lejos junto con el inti, y el ébano cae, las luces artificiales se encienden, el frío no se siente cuando mi mano está acompañada, pero ya se termina, debemos volver y extrañar el paraíso hasta que vuelva un nuevo día. Porque mientras lo recordemos y lo vivamos en emoción todos los días pueden ser hoy.


Escrito XXIV

Hola, he vuelto. Cómo estas... cómo me vez, aún me reconoces?... Cuánto hemos cambiado...
La esencia es la misma, te veo igual de comprensivo, tan simpático como siempre, abierto de mente, capaz de hablar de todo...
En mí... creo que sigo siendo la misma, tan gritona como siempre, a veces tranquila, generalmente inquieta, con una ternura interna que a pocos dejo ver y que tú conoces muy bien...
Alguna vez pensaste en mi? quizá me recordaste por algún hecho curioso, un detalle de la vida, quizá... quizá me mencionaste sin darte cuenta, quizá aún viva, al menos un poco, en ti.

lunes, 17 de octubre de 2011

Renacer

Si, quiero hacer un cambio, en mi, en la vida son necesarios los cambios, bueno, mi blog también. Soy un desastre, lo sé y creo que ya lo acepté, ahora a convivir con eso y comenzar de nuevo. No niego que habrán momentos en que esté muy bajoneada y escribiré pestes del mundo y las personas, de ante mano lo siento, pero trataré de ser más relajada, vivir más cada día sin enjuiciar tanto. Todo durará lo que tenga que durar y disfrutaré cada día porque podría ser el último. He aquí mi nueva imagen, he aquí mi nuevo blog.

viernes, 7 de octubre de 2011

Escrito XXIII

Cuando solo quieres gritar, tu alma grita.
Agresión masiva.
Huir del mundo.
Desconexión total.
Cierre canales.
No respondas.
No contestes.
Desaparece.
Ya no existes.
Ya no estas.
Que no te busquen.
No te buscan.
No estas.
Llora.
Vuelve a gritar.
Dáñate.
Respira.
Deja de llorar.
Cierra los ojos.
Comienza de nuevo.
¿Dónde está la sonrisa de siempre?
Eso, ahí está.
Todo de nuevo.
Finge hasta que vuelva a iniciar.
Amar el mundo.
Deja de mentir - fin al ciclo.

martes, 4 de octubre de 2011

Escrito XXII

- Hola!
- Holas!
- Tanto tiempo sin aparecer por aquí
- si, bastante, lo siento es que a veces uno piensa mucho y no haya qué escribir después o simplemente no recuerda todo
- Si! no te preocupes, te entiendo super bien
- jeje gracias
- Y qué a sido de tu vida? pasaron los miedos?
- Mi vida... tan común como siempre. No he conocido a nadie, que recuerde no he salido a ningún lado especial... mmm todo normal. Ah! si, ya pasaron los miedos, creo que nadie morirá en un buen tiempo, y si alguien muere será, es lo único que no se puede revertir y si yo muero... creo que no sería la única que no alcanzó a plantar su árbol, tener un hijo y escribir su libro
- Parece que estas mucho mejor, te ves más tranquila
- Si, de cierto modo lo estoy...


- Y bueno, cómo van esas emociones?
-mmm, con altos y bajos. Creo que bien, estable, de vez en cuando siento esa soledad, ese no ser querida, pero vaaa ya me acostumbré a vivir con eso
- Segura? por qué no te sientes querida?
- No sé, no estoy segura
- Sabes que detrás de un "no sé" siempre hay una respuesta y una evasión a la vez
- si si, no es necesario que me digas lo que yo misma pienso
- Lo es, a veces se te olvida, necesitas de alguien que te lo recuerde
- emmm, gracias ?
- Eso no es necesario. Bueno, me dirás entonces que te pasa?
- Mmmm, creo que es lo mismo de siempre, ese no sentirse necesaria. O sea, nadie depende de ti, me entiendes?
- Si, en parte, pero explicate mejor
- No hay mayor explicaión, es eso, nadie necesita de ti. Piensa un poco, imagina si mañana, como siempre, voy a comprar y un chofer medio loco va super hiper mega rápido y me atropella
- Siempre tú tan grave y de situaciones inesperadamente extrañas
- Todo puede pasar... ya po, sigo, entonces mañana me atropellan, después de un rato mi mamá seguramente entre enojada y preocupada me saldría a buscar, onda después de un buuuuuen rato. Ya, entonces resulta que la Ayline esta tirada en la calle, queda la zorra y voy al hospital y dale... bueno, hasta ahí es normal, mi familia preocupada, hasta ahí normal. Obvio solo mi familia, pues mis "amigos" no tienen cómo enterarse
- Por qué lo dices?
- Espera... Bueno ponte que estoy una semana, a lo mucho y muero
- Sigues siendo extremista...
- Pero dejame continuar la historia xd !. Prosigo... entonces muero, los típicos 3 días de velorio y funeral y las cosas que yo NO quiero que hagan cuando muera, pero filo, digamos que mis "amigos" llevan 2 semanas sin saber de mi, obviamente mi mamá no fue capaz de avisarles y el resto de mi familia no tendría cómo o tampoco podrían
- Aún no entiendo a lo que vas
- Ya lo entenderás. Como suelo desaparecer de las redes sociales para no ser absorbida no les será extraño que no aparezca en 2, 3 o hasta 4 semanas... eso quiere decir que pasarán más de un mes sin saber que a quién le decían vagamente "amiga" está muerta. Hasta el momento mi familia se sentirá mal, obvio igual me quieren, pero digamos que tampoco soy indispensable, tampoco soy una persona muy presente, además soy bien callada, asi que nunca se ha notado mucho mi ausencia, por ende se acostumbrarán
- Y el punto es...?
- El punto es que conmigo o sin mi da igual, no cambia nada, a lo más menos quejas sobre políticos en la casa pero a parte de eso nada, tanto así que mis compañeras y "amigos" ni se enterarían, al menos por un buen tiempo. Eso quiere decir que mi paso por aquí no ha dejado ni dejará transcendencia
- Es mi idea o eso te acongoja?
- No me acongoja, más bien es lamentable, que tu existencia no tena importancia ni para ti es un poco lamentable
- Te estas oyendo? tú teniendote lástima?
- Sabes que no es eso
- Bueno no, pero qué sacas con lamentarte, hay quienes no nacemos para dejar huella y debemos estar consientes de eso
- Lo estoy, por qué crees que estoy tranquila. Solo me gustaría que alguien se preocupara por mi, le interesara o me extrañara, qué sé yo, que si quiere hacer planes piense en mi como compañía o que algo lo haga recordarme fugazmente, no sé... Creo que eso pasa cuando aprecias a alguien no? no es así?
- Ya veo... por eso te sientes tan sola, no te sientes considerada, por ende tampoco querida. Supongo que es normal, muchas veces habemos personas que somos como... un espejismo, estamos pero a la vez no, nos ven pero si desaparecemos es natural y da lo mismo
- Exacto! somos como espejismos
- Pero bueno... sabes, yo si te aprecio.
- Yo también te aprecio...
- No quiere decir que de vez en cuando no te odie...
- Aaah! pero eso es natural!
- Al menos si notaría tu ausencia. Digamos que todo sería muy distinto sin ti
- Lo mismo digo, creo que sin ti se me iría la poca cordura que me queda
- Entonces... estas lista para vivir solas tu y yo?
- Siempre lo he estado. Tengo alma de ermitaña, no lo olvides.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Escrito XXI

Se da la curiosa concidencia que ayer tuvieron un accidente aereo 21 personas en las cercanías de Juan Fernandez, y hoy después de encontrar 4 cuerpos y dar cese a la busqueda, son 21 muertos, tal como este escrito es el número 21.

Hoy más que nunca siento tan cerca la muerte. En menos de un mes se han ido cuatro personas de mi entorno cercano, no sé si es la pena que me lleva al error o realmente tengo miendo.
Siento ese escalosfrío tétrico y calmo, y luego de cada presentimiento una mala noticia. No quiero tener que seguir contando. He visto más ataudes este último tiempo que sonrisas.

Si, lo reconozco, tengo miedo. No sé que me pueda pasar, aunque no temo por mi, no sé que les pueda pasar a los que amo y eso me temo. Este es un adíos en cualquier caso:

En mi vida he conocido personas que me han hecho crecer, me han vuelto más fuerte, personas si bien no malas si en su momento me hicieron mucho daño: les doy las gracias por eso.
También he conocido personas que me han hecho vivir. Ustedes, mi familia, los que me dieron a vida, los que estuvieron cuando nací, los que nacieron después de mi, los que conozco desde mi infancia y los que me han sorprendido con su cariño desde hace casi un año: ustedes son mi familia, los con que tengo relación genética y con los que no: son mi familia en el alma. Han hecho de mi una mejor persona, hemos discutido, hemos peleado, no nos hemos hablado por días pero seguimos queriendonos. Hemos vivido viajes, clases, curiosidades, historias... Gracias a ustedes soy lo que soy, su cariño me hace tener menos temores, disfrutar de cada día, de cada compañía, de cada risa, sus preocupaciones me hacen sentir importante y su amor especial, sus penas me hacen más fuertes para ustedes y sus secretos me hacen sentir confiable. les agradezco a todos por ser quienes son, por haber sido parte de mi vida y hacerme querer ser cada día mejor. Espero que el día en que me vaya no se oldiven de que siempre quice verlos feliz a todos y cada uno.
Gracias por guardar mis secretos, aconsejarme, entenderme,aguantarme, ayudarme, retarme, cuidarme... en definitiva quererme. Creo que nunca es suficiente, por cuantas veces lo digas: Los amo. Y los amaré siempre, sea donde sea que esté esta luchadora segirá en las trincheras por ustedes, porque la vida solo se acaba con el olvido.

viernes, 19 de agosto de 2011

Escrito XX


La inevitable sensación de que estas equivocado al llorar por alguien que amas y se te va. Cuántas veces me dije que era un sentimiento egoista, aún lo tengo claro, ellos son los que mejor están y nuestro sufrimiento es el egoismo de querer tenerlos siempre a nuestro lado, pase lo que pase, aunque estén sufriendo, pero es inevitable. Cuando recuerdas todo aquello que compartiste, todo lo que te hacia feliz con aquella persona que ya no está es imposible no extrañar, no añorar aquellos momentos que no revivirás jamás fuera de tus recuerdos más tiernos y nostálgicos. De a poco debes aceptar que no estarán más contigo, que debes seguir tu camino pués, lamentablemente, uno sigue vivo en un mundo que no merece las hermosas personas que se han ido y que, al parecer, son demasiados buenos para seguir aquí. Aún asi los extrañamos, con ese enorme y humano egoismo, pero tenemos el consuelo de que seguirán vivos mientras estén presentes en cada recuerdo, en cada fiesta en donde haya un puesto vacío, en cada año nuevo en donde falte un abrazo que dar y cada cumpleaños que se fue porque ya no cumple más años.
Y te extrañamos porque te amamos y el amor es y será siempre muy egoista.

martes, 12 de julio de 2011

Sexo Débil - Escrito XVIII

Siempre, detras de cada gran hombre hay una gran mujer.
Una mujer abnegada, que lo espera con los brazos abiertos, llena de ilusiones, cariño y juramentos. Dedicada y desidida a protegerlo y defenderlo,a esperarlo cuanto sea necesario mientas este desempeña sus labores, para cuando llegue a casa sienta la acogedora compañía de su mujer.

Pero... Detras de cada gran mujer...
¿Qué hay ? generalmente : VACIO. Detras de una mujer decidida, de convicciones, con una implacable fortaleza, llena de defectos que acepta y valores con que actúa. Una mujer firme, aguerrida, dispuesta a dar todo por sus ideales, proyectos... por su amor propio. Una mujer segura de sí misma, que no necesita ser protegida... pero si, de vez en cuando, le gustaría serlo... hay pánico.
El verdadero sexo débil. Es notorío el pavobor que provoca en los hombres una mujer como la descrita. Esa es la verdadera razón por la cual una mujer hecha y derecha, generalmente, está sola. El hombre detesta sentir superior a una mujer, por mucho que ame a esta. La inteligencia y el valor femenino hace al hombre admirarla (aunque lo niege y deteste hacerlo) y temerle al mismo tiempo. Hemos estado bajo la sombra de ellos solo porque temen lo que podamos lograr.
Cientos de años la mujer a sido callada, utilizada, y si, aunque suene crudo : maltratada; y por cientos de años lo han aceptado y se han resignado a la idea.
Hoy espero sea diferente. No ser tratada más como un objeto del hogar, ser valorada por todas las capacidades, ganar el mismo sueldo por el mismo trabajo, que la moralidad sea de igual a igual, que los cargos de poder sean medidos por capacidad, no por género, etc.
Pronto el más grande temor masculino se hará realidad, y la mujer será por fin
Libre.



"Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar." Hypatia de Alejandría

11/01/2011

Confesión - Escrito XIX

Hoy, una vez más, como tantas veces, me he preguntado por qué escribo, pero esta vez toma otro sentido, uno más práctico. Tengo claro que este es mi más sincero desahogo eso nunca ha estado en duda, mi duda es ¿por qué lo escribo? es cierto que muchas ideas, literarias y no literarias pasan fugazmente por mi cabeza y luego aparece incluso como parte de esta idea el "recuerdalo, debes escribirlo" ¿por qué? a caso no me basta con pensarlo, qué me lleva a escribirlo, aún más en un blog que hasta hace unos meses nadie sabía de su existencia, o más bien a nadie confiaba su nombre. Ahora me viene otra duda: si este es mi blog, si es tan personal, tan "para mi" por qué filtro mis escritos, por qué selecciono lo que subiré en vez de simplemente expresarme, escribir cualquier bobería que quisiera escribir, cómo es posible que mi autoexigencia llegue al punto de criticar mis emociones, esas que no las sabrá nadie, ni siquiera es por el miedo a la crítica de otros, es mi propio gusto por lo perfecto y creo que con esto doy un paso hacia adelante, sin filtros, esto es mio, esto es lo que soy, aquí está parte de mi identidad y debo quererla con sus imperfecciones, así que bienvenidas sean las tonterías y escritos breves sin contenido aparente: este es el primero de ellos.

Escrito XVII

Eres el culpable
por ti ya no puedo volver a sentir
por tu culpa todo cariño lo repelo
daño a quienes me quieren...
solo por ti
¿por qué me hiciste esto?
¿no querias que volviera a amar?
y ahora un muralla me separa
de todo lo cercano al amor
de cualquier cosa parecida al amor
y tu, que no estas,
estas preso de mi recuerdo
y me tienes presa las emociones
dejame vivir, dejame querer
andate aún más de lo que ya te has ido
dejame ser querida, dejame hacer bien
dejame amar...
tanto como te ame a ti

11/02/2011

lunes, 11 de julio de 2011

Escrito XVI


Iva caminado por la acera, el frio invernal se complementaba con el viento de lluvia y la nostalgía parecía parte del paisaje.
Aunque me lo esperaba, comenzó a llover, andaba sin paraguas y si lo hubiese tenido no lo hubiese ocupado ¿para qué opacar la ternura de las gotas cayendo en tu cara con un paraguas? no me gusta cubrir el cielo...

martes, 19 de abril de 2011

Escrito XV - ¿Donde quedaron los niños como Luchín?

No es que crea adecuadas las condiciones adversas en que crecen todos los niños como Luchín, todo lo contrario, pero viendo la realidad de nuestros días es imposible no darse cuenta de que la situasción empeora. No solo viven de forma precaria (y en muchos casos no solo material) sino que estos pequeños se ven frozados a perder su inocencia, se les hacen tomar armas, vender drogas, robar...

Y, ¿de quién es la culpa?

De todos. Hemos hecho de los niños como Luchín pequeños victimarios. Esas frágiles manos hoy se alistan y toman armas empuñandolas como soldados. Esas víctimas se defienden de las circunstancias como los adultos les hemos enseñado: con violencia.
Habría que apartarlos de ese legado de agresividad y recomenzar, enseñarles de cero a vivir mejor.


Pero, ¿quién los acepta?

Unos les dan una mala formación y otros los rechazan, ignoran, aislan y hasta les temen y así nadie sale y todo se hace un círculo vicioso.

Demosle una mano a los niños como Luchín, dos a los que no, pero a ambos el corazón entero.