lunes, 30 de julio de 2012

No es precisamente Cólera

Bueno Doc. no tengo idea qué será pero tengo mis sospechas. Le cuento mis síntomas:
Llevo casi dos semanas prácticamente sin dormir. Me despierto en medio de la noche, una vez y no logro dormir más; o varias durante toda la noche. Otras veces no logro alcanzar un sueño profundo, es como si estuviese pseudo- dormida, hasta que me levanto y el cansancio es tal que pareciese haber pasado toda lo noche en vela.
El sábado me levanté con síntomas de resfrío. El dolor muscular no es de preocupación - estoy segura que fue por el ensayo del viernes- me aquejaba un dolor de garganta que picaba y ardía, sigue igual, en realidad peor, al dolor se le sumó una tos horrible.
Además, tiemblo. Sí, es raro, pero tiemblo. Creo que tiene algo que ver con la falta de apetito, las nauseas y los mareos.
A pesar de todo eso físicamente me siento bien.
Las niñas dejaron de discutir, al parecer están todas enfermas.

En un comienzo no tenía ni la más mínima idea de qué podría ser, pero dos síntomas claves me dieron la respuesta. El sábado salí, Batman es una muy buena película y el teatro sigue siendo uno de mis panoramas favoritos. Pero no importa con quién salga, o qué tan bien la pase, siempre me lo imagino a él. Su rostro, sus respuestas, sus reacciones, su sonrisa. Ahí está el deseo de que quien estuviese conmigo caminando, en el cine, el en teatro, a media noche, fuese él. Finalmente, hoy luego de despertarme a media noche -para variar- soñé con él. Con lo difícil que me es recordar lo que sueño y cómo todo recuerdo se reduce a fracciones imposibles de unificar, este fue toda una hazaña, una película completa de lo que más deseaba en ese momento.
Ya tengo mi propio diagnóstico Doc. Tanto síntoma ha sido producto de la incertidumbre. El no verlo, el no oírlo, no saber qué ha sido de él. No tener respuesta alguna y deber darle un respiro, un descanso, un espacio. Aún no sé que es peor doctor, un "no" o un silencio.

martes, 24 de julio de 2012

Esa mañana - Escrito LXXXII

Eran cerca de las 9 am, o las 8 quizá, no me recuerdo del todo. Estaba presa de un aventurado juego. En un momento de dudas y libertades llegó como una señal. No hubo tiempo de pensar demasiado, todo se dio como debía darse; pero lo pensé. Con su recuerdo en la mano me pregunté si valía la pena: perdería todo un futuro, un hermoso futuro, tiraría al piso las ilusiones y esperanzas, las sonrisas que en un momento tuve, cambiaría todo por unas cuantas horas entre otras caricias, otros abrazos y otros labios. La respuesta la tuve al instante "No, no vale la pena". Pero pasó. Fue una instantánea pero hermosa madrugada, un amanecer en donde obtuve la respuesta que, como muchas veces, no quise asumir.
Él llegó con el único fin de demostrarme que no estaba lista. No estaba sana, no era buena, no era libre. Él me dio un "no". Con ese mismo no contesto ahora. No, no me arrepiento. No, no estaba lista. No, no estaba dispuesta. 
Hoy el tiempo se hace remoto, y sigo pensando que no valió la pena, pero agradezco a esa noche, amanecer y mañana, por enseñarme mis demonios, a él por darme esa noche y esa respuesta, a los astros por mantener silencio, y a los vicios que se han quedado en el pasado.

lunes, 23 de julio de 2012

Escrito LXXXI

Ya no sé quién soy. Me siento extraña. No sé que emociones son, no sé que personalidades son, pero están en conflicto justo en el cuarto chakra. Han armado la tercera guerra mundial en mi cabeza y se apoderan de mi alma. Son tantas yo, tan diferentes y tan mías a la vez, que me pregunto quién soy realmente.
Ahora que estaba tan conforme con la que se apoderaba de mi cuerpo, la tranquila, comprensiva y romántica, atormentan su estabilidad las pasadas y las futuras.
La puerta de salida es tan obvia, la luces de neón la señalan con parpadeante insistencia. Todo era tan sencillo antes.
Ahora mi lucha es conmigo misma, con la que ve la vida simple y momentánea, con la que espera en completa actividad. También con la fuerte y la orgullosa, con la que odia. Son tantas discutiendo entre ellas. Imposible complementarlas, y me sigo preguntando ¿cuál soy en realidad?
Estoy llena de paciencia y de cariño, dispuesta a aventurarme y divertirme sin miedo a nada, odiando mis ilusiones y esperanza y sobre todo mi tardío despertar. Más que todo, estoy llena de dolor. Un dolor silencioso amistado con el vació de siempre.

Tarde - Escrito LXXX

Porque llegué tarde ahora siento esta opresión. Son manos enormes, llenas de clavos, que toman mi corazón y mis pulmones como su objeto de diversión. Los aprietan, presionan y sueltan, solo para volver a contraerlos más tarde. Los estrangulan, retuercen y estrujan en un macabro juego.
Pero intento verle el lado positivo a todo esto - me niego a quebrarme- será, para mi, una larga despedida de soltera.