jueves, 27 de septiembre de 2012
Ochenta y siete
He encontrado la llave perdida de la cajita de los secretos. Nada es completamente sano ni completamente destructivo. No puedes recuperar la corteza del árbol que tallaste por muchas huellas que se hayan ido con las olas. Las nubes se avecinan con su lluvia invernal, pero no caen gotas, es el frío el que abunda. Pienso que tal vez no valga la pena; dudar nos hace personas; quizá no vale la pena. Puede que todo sacrificio sea en vano. Después de todo no se puede recomponer un frasco roto. Si pegas, sellas, coses, ahí están las huellas de lo que alguna vez hiciste. Pienso que debi irme junto con ese verano, y desaparecer luego de ese abril, sin volver. Ahora es tarde, demasiado tarde para mi. Yo y mi cajita de secretos, con su tapa abierta, vuelve a tener candado.
martes, 18 de septiembre de 2012
Descubierta
Y así, sin quererlo, fui dejando muertos en el camino, cuando en el fondo, y sin que ellos supieran, la muerta era yo. Solo cuando llegué al fondo, entre tanto abismo, uno de los heridos me salvó y supo que entre tanto cadáver el mío yacía frío caminando con ellos a rastra. Y aquí te tengo, por azares de la vida, corriendo tras de mi, tomándome del brazo, deteniéndome, aguantandome, amandome. Solo tú, uno de los caídos, pudo entender a la verdadera caída, la que camina entre tantos haciéndoles creer que sigue viva.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Ni puta idea
Teniendo referencia,
me importa un bledo la doctrina.
En poesía los criterios de los versos
y la métrica estereotipada,
como dificulta la expresión
solo para hacerla más compleja,
y así aumentar el ego del autor
y la admiración de quién la lee.
¿Quién me dice lo que debe ser?
Que en país creyente estaré forzada a ser cristiana.
Hipócritamente conservadores me obligan a ser heterosexual.
Como mujer, devota, madre y dueña de casa.
El ciudadano, de conserta o de alianza,
y me declaro radical siendo comunista.
Y me hierve la sangre
ver tanta alma encerrada.
Qué me importa que mi verso no sea nada,
si dice lo que siento y pienso
no me importa la rima,
ni la guaga, ni el gay,
ni UDI, ni PC,
ni tu dios,
ni mi blasfemia.
me importa un bledo la doctrina.
En poesía los criterios de los versos
y la métrica estereotipada,
como dificulta la expresión
solo para hacerla más compleja,
y así aumentar el ego del autor
y la admiración de quién la lee.
¿Quién me dice lo que debe ser?
Que en país creyente estaré forzada a ser cristiana.
Hipócritamente conservadores me obligan a ser heterosexual.
Como mujer, devota, madre y dueña de casa.
El ciudadano, de conserta o de alianza,
y me declaro radical siendo comunista.
Y me hierve la sangre
ver tanta alma encerrada.
Qué me importa que mi verso no sea nada,
si dice lo que siento y pienso
no me importa la rima,
ni la guaga, ni el gay,
ni UDI, ni PC,
ni tu dios,
ni mi blasfemia.
martes, 4 de septiembre de 2012
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