Que ganas de volver a esos dias y hacerlos eternos. De revivir tu ultimo beso cada mañana, de caminar con las manos frias tomada de tu mano. Fue todo tan falso, y lo sentimos tan cierto.
Cómo vivir con este extraño que conozco hace tiempo.
Perderiamos la magia del encuentro, de la aventura, de lo prohibido. Si te viviera cotidiano ya no seria lo mismo. Si no fueras un turista en mi vida y te quedaras, con toda maña, todo gusto, todo problema, toda rutina... seria todo tan distinto.
Pero hay un salto entre tu y yo que no damos por miedo al precipio, y poco a poco me alejo de la orilla, y sin querer cai en un amor que no queria, en brazos extraños, en otro proximo fracaso, en un nuevo error. Pudimos vivir la aventura de querernos, de conocernos bajo las sabanas, de reconocerte tras esos ojos, pero me dejas... me dejas y alejas y me entregas a otros como tratando de apartarte, y te duele cariño, yo lo se, porque el amor es posesivo y en el fondo desearias una eterna espera. Paso a paso me alejo, buscando dejar de esperarte, dejar de pensarte, dejar de quererte cerca en cualquier sentido. Ya no estaremos, ya no seremos, ya no me topare esa mirada oscura. Solo quedaran en mi ese recuerdo del verano mas frio, de los dias mas calidos, de ese nacer nuevo en medio de la nada.
Caos y Cosmos
Entre tu Tierra y mi Infierno.
domingo, 12 de julio de 2015
Escrito II
martes, 30 de junio de 2015
Escrito I (2015)
No sé como expresar este desorden en mi cabeza. Cuando todo se tornaba tranquilo regresa la tempestad, una dulce, tibia y acogedora tempestad que no me deja avanzar. A su vez el camino no parece del todo tentador, con unos cuantos peñascos en el camino quiza quedarse sea la mejor opción.
Si esperaste a que cayera la lluvia y te fuiste resignada en busca de un poco de sol, cuando al fin aparecen las nubes cómo he de reaccionar.
Difícil de entender los azares de la vida. Esas diacronías que nos dan en el presente lo que quisimos en el pasado, y ahí estás, sin saber el qué elegir.
Si esperaste a que cayera la lluvia y te fuiste resignada en busca de un poco de sol, cuando al fin aparecen las nubes cómo he de reaccionar.
Difícil de entender los azares de la vida. Esas diacronías que nos dan en el presente lo que quisimos en el pasado, y ahí estás, sin saber el qué elegir.
sábado, 8 de noviembre de 2014
Escrito ¿?
Es cosa de detener la infección y lograr que el veneno no se esparza, que no llegue a extremos recónditos de tu cuerpo invadiendo cada célula, cual si fuera oxígeno, como lo haría la energía vital. Es un simple acto médico evitar que ese veneno que da risa tome poder de ti, hasta hacerte sonreír por ver el pardo color de unos ojos, porque hasta ese momento es inofensivo, mas cual droga, comienza a destruirte por dentro y se transforma en cáncer que te arrasa, y destruye cada parte de lo que fuiste, eres y serás. Lo siento por todos y cada uno de los pacientes. Sí, pacientes, porque esto no es cualquier cosa que se tiene así sin más, es algo que se padece con cada una de sus letras, que se apodera de ti y te hace actuar cual zombie embobado. Y lo lamentamos, en serio, porque no existe cura alguna más que el tiempo, ni tratamiento efectivo más que este. Y de todas formas no se es el mismo, pues deja marcas que no se son capaces de ocultar; marcas en la piel, en los dedos, y en la memoria, marcas de ojeras por desvelos y arrugas de espera, marcas en el pelo que quisiste cambiar y en los defectos y acciones que dejaste y comenzaste a tener y a actuar. Es irremediable, cuando se contagia no hay vuelta atrás, y lo más terrible, lo verdaderamente terrible, es que quién contagia no padece y solo hace padecer, y por esto mismo es que los síntomas comienzan a aflorar terminando por cárcomerte el alma hasta las lágrimas.
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