... y todo es más claro, y más bello, porque parece estar todo en mis manos esta vez. El azar no me conduce a la desgracia sino al desafío de cambiar lo planeado. Un juego bajo nuevas condiciones. Quedarse o partir. Hoy cualquier decisión parece buena.
Y ver esos ojos claros, esos que no veo nunca pero cuando sucede tiemblo. Ya no parecen ser la maldición del pasado sino una luz de futuro. De tus ojos claros, de sus ojos claros. De encontrarlos en cualquier lugar, con tormenta o con sol.
Ver tus manos, estas manos capaces de todo. Tener la felicidad encerrada en un frasco entre esas manos. Tener la certeza de que estarás siempre donde debes estar, por muchos caminos errados que tomes en el trayecto, tu punto culmine será siempre el que está planeado.
Y ver tus ojos claros, en otros ojos claros, decirlo exacto con esa boca roja, en otra boca roja, me dice que la oportunidad está ahí y se repite una y otra vez hasta que la tomes. Hasta que tus ojos claros vean mis ojos claros, y tu boca roja toque mi boca roja, cada despertar sea con una sonrisa.
domingo, 19 de octubre de 2014
sábado, 11 de octubre de 2014
Confesiones
Confieso que escribo por este medio como forma de desahogo. Desde el día en que te conocí que me llamaste la atención, era algo raro, un no sé qué que me daba curiosidad, con el tiempo esa sensación siguió y se acentuó, te encontraba (encuentro) un tipo divertido y de mirada trasparente, quizá son rollos míos porque no te conozco bien. Ahora, que ya varias han aparecido, me dije que podría ser una opción, quizá lo leyeras. No, no vengo a escribir que me encantas, que te encuentro rico ni nada de eso, podría decir que me gustas, sí, pero no de la forma que todos lo interpretan, me gustas como un “me gustaría conocerte”, saber qué opinas, qué piensas, qué cosas te gustan, creo que eres de esos tipos con los que podría caminar por un parque y conversar de la vida, pasándolo bien solo con eso. Ahora que estamos cerca de fin de año, y que pronto ya no sabré nada de ti, me atrevo a escribir lo que no tengo el valor de decirte.
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