miércoles, 7 de diciembre de 2011

Escrito XLIV

Querida ausencia.
La lejanía de las solitarias noches de verano
a los pies de la ventana.
Ver el cielo tan azul
y preguntarse que estará del otro lado.
Los ires y venires de viajes infinitos
por los tranquilos e inquietos vientos,
sonoros y callados estallidos de la mente
en las noches de cielos azules 
e infinitas soledades.
Habladurías autistas de mariposas
molestas, contentas,
amantes y odiantes
de ridiculeces y absurdos
con que se llenan en las noches azules
y de infinitas soledades.




No hay comentarios:

Publicar un comentario