jueves, 29 de diciembre de 2011

Te hablo a ti

En la camilla, entre choques eléctricos escuchaba un tono familiar, muchas veces tocado: era La Cura, y la más conocida de sus melodías... entre choques eléctricos recordé lo que sentí, lo que bloquee, lo que no deseaba recordar.
Te abrí la puerta y entraste aunque estaba clausurado. El cuarto estaba oscuro y en un completo caos, aun así corrí las cosas, te abrí paso y te invité a pasar. Tomaste asiento en calma y ordené el lugar, solo por ti. Porque ya era hora de encender las luces y poner todo en orden. Lo hice sin ayuda, con el esfuerzo que debía y merecía, lo hice sola porque solo por mi culpa quedó así.
Y ahora, te levantas, rompes todo, cierras las cortinas y desordenas lo poco que logré y lo que tanto me costó recomponer, cierras la puerta por fuera y vuelves a clausurar el lugar. Me obligas a construir nuevamente la fortaleza que derribé.

Y ahora, sin metáforas, sin vueltas, sin rodeos te pregunto el por qué
¿Por qué ahora?
¿Por qué no antes?
¿Por qué esperaste que todo fuera tan perfecto para caer a la realidad?
¿Por qué justo cuando quería confiar, quería darme una oportunidad, quería ilusionarme, y lo hice?

Y lograste lo que querías, lástima: no lo viste, pero lo hice. De rabia por caer de nuevo, por no quedarme como siempre debí, por querer confiar, por estar dispuesta a ser como solía ser, a dar todo y mucho más...

Y todos mis porqués se van a la basura, porque no quiero respuestas, no necesito respuestas, quiero y necesito que te vayas, que desaparezcas, porque inconscientemente te aleja y me alejo aunque muera por verte, abrazarte y darte un beso. Pero ya sé como enfrentar eso, y he aprendido a bloquear cada sentimiento sin darme cuenta, es difícil, lo fue más hace unos años, pero después de mucho intentar me rendí. Ahora no pierdo mi tiempo, tú mismo escribiste el final de la historia cuando todavía creía que podríamos darle continuidad.

Es solo miedo, lo sé, un miedo que volvió de donde lo escondí pero siempre estuvo. No hay mejor ejemplo que nosotros para el mal del erizo. Ahora sé que esa estrella que quiso volver a brillar sigue tan apagada como antes y cada noche más oscura que antes. Y ahora sé que es vivir en mundos paralelos, porque no te odio, pero como quisiera hacerlo... porque no te odio y tampoco quisiera odiarte más de lo que te quiero. Y "como todo soñador confundí es desencanto con la verdad".

No hay comentarios:

Publicar un comentario