viernes, 11 de noviembre de 2011

Después de un jamás - Escrito XXXIX

Hay cosas que simplemente pasan en tu vida y se van, otras que vienen con intenciones de quedarse y las dejas ir o tú mismo las haces alejarse, quizá después te arrepientas, quizá veas esa hoja que no atajaste muy lejos de ti, esa estrella que dejaste pasar sin pedir el deseo, y te lamentas y ves todo un pasado inexistente que pudo haber sido tuyo y pudo haber sido un para siempre. Pero no lo fue, y lamentarse no sirve de nada. La vida pasa minuto a minuto con millones de cosas, momentos, personas y oportunidades delante de ti y mantenerse en el pasado solo hará que las pierdas. Puede que vuelvas a ver esa hoja y veas cayendo esa estrella y si la ves solo debes hacer una cosa: sonreír, la vida es más sabia de lo que uno cree y nuestras decisiones forjan un destino lleno de ires y venires, no sabes cuántas vueltas puede dar el pañuelo así que solo sonríe, rescata las enseñanzas y disfruta la felicidad de los que dejaste pasar, pues sin sufrir no disfrutas la alegría posterior. 
El silencio y la soledad son grandes consejeros. No andes día a día pensando minuciosamente qué debes hacer, que debes tomar como una oportunidad, sé tú y ellas se te acercarán solas y siendo tú mismo las tomarás sin darte cuenta. Por eso vive intensamente, ama como si no hubiese un mañana y goza como si después existiese solo sufrimiento.

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