martes, 12 de julio de 2011
Confesión - Escrito XIX
Hoy, una vez más, como tantas veces, me he preguntado por qué escribo, pero esta vez toma otro sentido, uno más práctico. Tengo claro que este es mi más sincero desahogo eso nunca ha estado en duda, mi duda es ¿por qué lo escribo? es cierto que muchas ideas, literarias y no literarias pasan fugazmente por mi cabeza y luego aparece incluso como parte de esta idea el "recuerdalo, debes escribirlo" ¿por qué? a caso no me basta con pensarlo, qué me lleva a escribirlo, aún más en un blog que hasta hace unos meses nadie sabía de su existencia, o más bien a nadie confiaba su nombre. Ahora me viene otra duda: si este es mi blog, si es tan personal, tan "para mi" por qué filtro mis escritos, por qué selecciono lo que subiré en vez de simplemente expresarme, escribir cualquier bobería que quisiera escribir, cómo es posible que mi autoexigencia llegue al punto de criticar mis emociones, esas que no las sabrá nadie, ni siquiera es por el miedo a la crítica de otros, es mi propio gusto por lo perfecto y creo que con esto doy un paso hacia adelante, sin filtros, esto es mio, esto es lo que soy, aquí está parte de mi identidad y debo quererla con sus imperfecciones, así que bienvenidas sean las tonterías y escritos breves sin contenido aparente: este es el primero de ellos.
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