lunes, 4 de noviembre de 2013

-

Debería ser considerablemente más sutil, pero en mis pocos años he aprendido que los eufemismos solo confunden las cosas y que la sutileza no es algo que vaya conmigo, quizá sea una de las cosas que peor se me dan.
Quería decirte, a ti, que sé que me lees, que donde quieras que estés o que yo esté tendrás mi cariño y apoyo, que la amistad que nos une es un lazo que pretendo conservar, pero que a pesar de ello es solo amistad. Te quiero como el niño que eres, ese que siempre busca y encuentra apoyo en mis hombros, el que habla poco pero su sola mirada dice mucho y su actuar habla siempre antes que él. Te quiero por tus gestos, por tu cariño, por lo que eres. Te quiero, si, pero no como tú quieres, y es todo lo que te puedo ofrecer. Te he escrito, sí, pero una ocasión no hace la totalidad, y pido disculpas si en tu atolondrado sentir cause confusión, nunca fue mi intención, pero mi amor no fraternal era de otro, y hoy se libera dejando un solo amor propio, y lo resguardo para alguien nuevo, alguien que lamentablemente nunca serás tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario