Ajenos y propios se asomaron por los escondrijos, se escabulleron entre quienes ya tenían su lugar, emplazándolos. Gota a gota contribuyeron a recuperar la flor marchita. Locos todos. Acompañaron los delirios, dieron respiros.
-(Cuán car'e raja puede ser una persona) Ya no quedan dolores ni lágrimas. Cualquier cosa se puede esperar-
Mas ahí están, mis ángeles, esos demonios. Rescatándome. A risas, filosofía, amor, locura y complicidad. Cada quién con uno. Logrando una sonrisa. Recuperando mis ideas. Regalándome autoestima. Devolviéndome mi locura. Tranquilizándome aunque no esté.
Webcam. Farol. Alejandra. Madrugada. Fito.
Me han levantado sin darse cuenta. Quienes casi desconozco, quien estimo, quien amo, quien admiro. Ahí están cada noche, con ideas y propuestas. Ellos, y unos cuantos esporádicos querubines, me devolverán poco a poco la sonrisa.
Tengo de vuelta mis sueños, con ellos haré alegría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario