lunes, 14 de enero de 2013

Ideas cruzadas

Hubo un tiempo en que creí en los finales felices, en el que escribía riendo y no llorando, en el que pospuse todos mis sueños por vivir nuestros sueños.
"No pienses tanto". Creo que debería leer menos, también.
Hoy, de todo eso, conservo lo que será mi tortura, mi karma, el resto de mis días.

Está bien, respetada yo, esta vez definitivamente aprendí, y no les volveré a fallar a ninguna de nosotras.
Intactos y ansiados quedan mi 2014, mi nuevo comienzo, mi viaje a Cuba. La despedida final de todo lo que fue Chile y la yo que algún día surgió en él.

Se puede empezar de nuevo, tan falsamente de nuevo como antaño. Un helado, comencemos en el emporio de las rosas con un helado.

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