martes, 24 de abril de 2012

Escrito LXXV

Cuánto tiempo ha pasado
desde que pisé esta fría tierra.
Ya el concepto de tiempo me es escaso:
vivo del día y de la noche;
me despierto con el amanecer
en cada saludo que dan las aves al sol
y duermo cuando el abatir del día me lo propone

¿Cuán cansado se puede estar de este lugar?
Aquí no te esfuerzas al respirar,
tu vista no colapsa,
es verde por doquier
y sobre tu corona un claro azul.

Respiras calma y buen vivir.
Cada día te ofrece algo nuevo.
Dejas de correr,
y logras apreciar la tierra entre tus dedos
Tu mente es todo, todo lo que ves,
todo lo que oyes, todo lo que respiras.

Experimentas el éxtasis de vivir
y no solo sobrevivir.
Disfrutas de estar, al fin,
en un Lucus Amoenus

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