lunes, 23 de abril de 2012

Escrito LXXIV - Dependencia Emocional

Odio.
Odio ese noble corazón que ha muerto entre mis manos.
Odio esos dulces labios de palabras caramelo y besos con sabor a sonrisas
Odio esos sueños de mundos imposibles, de un mundo juntos.
Odio esas manos y ese tacto, suave y tibio, que eriza la piel
Odio todo de ti, odio cuánto te quiero o cuánto te quise.

Me odio.
Odio ese impulso de correr y cerrar la puerta
Odio mi propio odio a las cadenas
Odio mi indecisión
Odio mis caprichos
Odio cada picaflor.

Odio esas noches de ternura bajo el cielo estrellado
Odio no extrañarlas, odio cuánto las añoras.
Odio tu bondad, mi crueldad e indiferencia
Odio cuánto me amas, cuánto me piensas, cuánto me escribes.
Te odio, me odio.
Por esa simple razón no estoy junto a ti.






- Y odio la nueva edición de blogspot -

No hay comentarios:

Publicar un comentario