Escondidos entre paredes de antiguos edificios, y todo a causa de un arrebato y viejas provocaciones que terminan siempre hechas realidad, me tomas de la cintura con fuerza y decisión, me elevas hasta rodear tus caderas, algo me dice que esperaste mucho tiempo por esto.Tienes una agresiva pasión que no me cansa, debe ser porque acostumbro a tener siempre yo el control. Pero los años se hacen evidentes en este momento, tus muchos años, tus tantos hijos, tu esposa, tu experiencia. Aún así tienes caricias juveniles que sueles llenar de ternura cuando apartas el deseo.
Ahora me siento tan niña, tan atrevidamente niña. Capaz de todo, incluso soportar sobre los hombros este oscuro secreto. No puedo evitar preguntar con cierto jugueteo si en algo te provoco. Si algo no esperaba era tu respuesta - "no sabes cuánto" - salió de tus labios como el agua de un ahogado, como si hubieses esperado mucho para decirlo, para actuar, con un tanto de desesperación en la boca. Incluso teniendo a quién quisieras, y a cuántas tuviste, hoy me quieres a mi, pequeña y menuda, en tu cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario