lunes, 21 de mayo de 2012

Escrito LXXVIII

Si existe para mi un arma de seducción, esa es la escritura. Es increíble cómo puede conquistar tanto la retórica. Quizá es solo en mi, por ese enorme gusto por leer, por ese placer de escribir. Por confiar más en lo que leo que en lo que escucho, debe ser porque yo misma puedo mentir mirándote a los ojos, pero me es imposible escribir sin que cada célula de mi cuerpo se involucré con la mayor veracidad en cada letra. Porque puedo decir sin pudor ni miedo alguno cómo me siento en un papel pero no en sonido, eso debe ser. Lamentablemente para la mayoría es todo al revés.

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