A veces pienso que paso por la vida de los otros para ayudarlos a crecer. Es extraño; cada cariño del pasado me recuerda que algo aprendió después de mi, o más bien mientras.
Se reconcilian con quienes son, con el lugar del que vienen, y se ven preparados para afrontar el día de mañana un poco más grandes, un poco más sabios.
Y yo... Yo soy un poco más diferente.
¿ Y si alguien más necesita mi ayuda? ¿ y si esa es mi misión, y con él ya la cumplí?
Pareciera una estela de consilio.
Un pasar para la calma.
Una alegría, una pena, una rabia, un dolor, una lección.
"No tengo nada más que hacer aquí" ya aprendiste lo que debías, ahora sobro.
sábado, 24 de agosto de 2013
Sin nada más que hacer
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario