jueves, 3 de marzo de 2011
Escrito XIII
La vida se me va en cada respiro. Las personas pasan por un lento camino sin piedad mientras los espectadores te miran risueños. Y uno muere en cada respiro. Mientras en tu vida todos pasan sin dejar huella, y tu memoria olvida a todos quienes no has querido, y en tus días de respiro has muerto sin querer a nadie peor aún, estas muriendo sin ser querido. Todos te miran sonrientes y te ofrecen sus manos engañosas, te acercas, las tomas y te dejan caer por el acantilado de la realidad. Y en nadie confías, en nadie te desahogas, ningún hombro en el cual llorar. Todas risas falsas, todas palabras mentirosas, todas personas engañosas y nadie se atreve a decir la verdad, nadie se atreve a decirte “hoy estoy, mañana no”, “hoy te veo, mañana no te recordare”. Todos mienten, todos mentimos. Solo el día de mi muerte veré quien no y solo ese día me arrepentiré de no haber confiado en ellos.
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