Soledad... de alguna manera siempre la he sentido dentro de mi, pero las manos extendidas estan ahí, esperando para atravezar el infierno... mi infierno... pero aunque las sujete y atraviese ese sombrio e insierto campo minado, una parte de mi no quiere sujetar esas manos y aunque las agradece, las suelta y me regresa a tierra y de su negro abrigo saca y me regala el infierno... uno más para mi colección... esa gran colección que me atormenta por no haber atravezado sus caminos y deforma mi ser a su extraño capricho... solo me queda esta máscara, que ante la soledad desaparece pero con esos amigos reaparece de forma radiante, ocultando mi forma retorcida y permitiendome extender la mano cn tranquilidad y asi ayudar a atravezar un infierno... el de ellos y asi no permitir que su hermosa forma se ensucie...
Por Felipe.
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