domingo, 3 de junio de 2012

Escrito LXXIX

Por qué ahogarse en tormentas de sombras creadas por los miedos más ocultos de tus deseos con el único fin de impedirte soñar en que todo sale tal y cual esperas; si en estos días, desde hace siglos y por muchos años más, lo único realmente gratis, incontrolable e innegable, será el don de idear, idealizar. Por qué arrebatarse uno mismo esa esperanza con la que te levantas a diario y llenarla de vacíos u jamases tan o más inexistentes que la posibilidad de que ese sueño se cumpla. Buscamos la felicidad, pero hacemos hasta lo más absurdo con tal de arrebatárnosla, aun si esta durara una fracción de segundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario